La celebración del segundo gol del Terrassa ante el Valencia, en esta edición de la Copa del Rey, ha quedado en el imaginario del fútbol modesto. Diez compañeros abrazándose delante de una cámara que, por lo general, les esquiva, convencidos de que podían batir al campeón del torneo. Ese gol, una falta preciosa, lo firmó un obrero del fútbol que, a los 30 años, lidera uno de los proyectos más ambiciosos de toda la Tercera División. 

FUENTE: Terrassa FC / El capitán de la nave egarense

Después de haberlas visto de todos los colores y de jugar en 2ªB varias temporadas, Àlex Fernández Jofresa (Terrassa, 1990) es la brújula de su equipo, el Terrassa, al que regresó tras un periplo por toda la geografía española para ser profeta en su tierra e intentar devolver al equipo a la categoría de bronce después de un periodo de ocaso en el fútbol de barro.

  • Parecía una inocentada, pero acabó siendo un bombazo. El 28 de diciembre, el Terrassa anuncia la destitución de Xavi Molist como entrenador del equipo. ¿Qué pasó?

En el club tuvieron en cuenta la derrota del último partido contra la Montañesa. Pero más allá de eso, en partidos en que no habíamos encajado malos resultados las sensaciones habían sido malas y, al final, desde el club (directiva y demás) hacen un balance y creen que lo más conveniente es darle un vuelco a la situación cambiando de entrenador. Quizá otros años se había decidido esperar un poquito más, pero este año han creído que lo más conveniente era hacer esto. Nos encontramos con esa destitución con un poquito de sorpresa porque prácticamente era el día que empezábamos a entrenar después de Navidad. Al final te puede pillar más o menos sorprendido pero tenemos un objetivo, que es mirar a largo plazo y al final de temporada, y estoy seguro de que las decisiones que se toman y acatan se hacen con buena intención y para conseguir el objetivo final.

  • Pero sorprende mucho porque desde el principio de la temporada pasada el proyecto del Terrassa se ha asentado mucho y se ha fijado el objetivo de conseguir el ascenso a Segunda División B. El año pasado hacéis una gran temporada llegando hasta la final de play-off contra L’Hospitalet y, esta temporada, os habéis tenido que adaptar a las circunstancias especiales por el Covid (sin afición en los estadios), al nuevo formato de la Tercera dividido en dos subgrupos… ¿Creéis que la dirección del club ha tenido poca paciencia? ¿Estabáis con Xavi Molist?

Los verdaderos motivos los tienen ellos. Sí que es verdad que desde Terrassa se nos hace llegar y se sabe que el objetivo del ascenso es algo que se debe dar de forma inminente. Y imagino que esta situación de presión colectiva a nivel de club y directiva se siente, así que dentro de ese entorno ellos intentan tomar las mejores decisiones. Y, en este caso, han decidido que prescindir de Xavi Molist era lo mejor.

  • ¿Cómo llegasteis al partido contra la Montañesa? Pese a la derrota, vosotros no afrontábais ese partido como una final, ¿no? Y más teniendo en cuenta el desgaste que acumulábais después del partido de Copa del Rey frente a un Primera, el Valencia CF, que se decidió en la prórroga (2-4). ¿Qué pasó en Nou Barris?

Encaramos el partido con tensión, con concentración… Incluso más que otras veces sabiendo que veníamos de hacer un buen papel en la Copa del Rey pese a perder en los minutos finales contra el Valencia, sabiendo que nuestro objetivo principal es el ascenso, que cada partido de liga y cada tres puntos son muy importantes para nosotros y que, al final, cada fin de semana tenemos esa oportunidad para llegar al objetivo lo antes posible. Y, quieras o no, después del partido de Copa que hicimos veíamos de vital importancia irnos de vacaciones tranquilos, con buenas sensaciones y sacando un buen resultado contra la Monta. Y, sobre todo, haciéndonos fuertes fuera de casa y viendo que el equipo estaba preparado para competir contra todo tipo de equipos.

Pero la Tercera División es una categoría muy complicada, todos los equipos luchan por sus objetivos, sean los que sean. Son partidos que cuestan muchísimo ganar. Ellos entraron bien al partido, nosotros quizá no tanto, y a ello se le suma que meten gol rápido. Por tanto, el esfuerzo y la complicación del partido es doble. Hay partidos que tienes la suerte de poder darle la vuelta y, en ese caso, no fue así. Pero yo creo que en ningún momento hubo falta de tensión ni concentración ni de pensar que contra un equipo grande es fácil motivarse y contra los pequeños ganas por el escudo. Nosotros no lo vemos así y, más allá de eso, nos quedó una mala sensación por no poder ganar e irnos de vacaciones con una derrota que no nos permitió engancharnos más al líder (Europa) en una competición, como sigue estando a día de hoy, muy viva. 

  • Se cierra la etapa de Molist y se abre la de Juanjo García. ¿Qué esperáis de él y qué cambios esperáis en relación a Molist?

Ya lleva unos días con nosotros y viene con el objetivo muy claro, transmitido desde el club. Con la intención de trabajar y de dar lo máximo posible para lograr el ascenso. La primera toma de contacto fue muy breve, en los primeros entrenamientos, pero su intención no es venir a cambiarlo todo, sino reforzar aquello que hacíamos bien, trasladarnos su fútbol y su idea y con ello lograr nuestro objetivo.

COPA DEL REY

  • El último partido de Molist lo perdéis (contra la Montañesa) y llegábais de quedaros a muy poco de eliminar al campeón de Copa. ¿Cómo viviste ese partido?

Es una lectura un poco dispar. Cuando lo analizas fríamente las sensaciones son muy buenas pero el resultado no lo es. En siete minutos un partido con 2-0 no se te puede escapar, sea el rival que sea. Tan complicado es jugar esos siete minutos como los 83 anteriores, que estuvimos a un gran nivel. Sabíamos que lo más normal era perder ese partido, pero no de esa forma. La derrota entraba dentro del plan y la lectura es positiva porque significa que el equipo está preparado para dar ese nivel. 

  • ¿Cómo recuerdas el gol? Una falta magistral desde tu casa…

El gol salió perfecto. La idea que tenía salió perfecta. Le di potencia pero sin pasarme, que sino la mandas muy lejos. Salió muy bien.

  • ¿Lo vas a recordar como uno de los mejores de tu carrera?

Sí, fue un gol bonito. Sobre todo por lo que suponía: rival, momento… El estadio estaba vacío pero en ese momento sentimos que estaba lleno de gente. No fue el gol del honor, además, fue un 2-0 y la eliminatoria estaba cerca. 

FUENTE: Terrassa FC / Celebración de Àlex Fernández tras el golazo de falta ante el Valencia
  • ¿Con un Olímpic lleno esos minutos finales hubieran sido más fáciles?

Quizá sí. Más fáciles no lo sé, pero diferentes seguro. Salimos allí a jugar con ilusión y nos plantamos al final sin pensar en perder tiempo, sino en seguir jugando igual. Con el público se nota todo mucho más pero al final las cosas vienen como vienen e hicimos un buen papel sin aficionados. Al final, hacemos una lectura positiva, pese al desenlace, de lo que pasó. 

  • ¿No os quedó la sensación de que podíais haber matado el partido? Tuvisteis varias ocasiones muy claras con 2-0.

Sí. Nos quedó un sabor amargo por eso. Lo tuvimos muy cerca y pudimos sentenciar. Se hubiera acabado la eliminatoria. Es una lástima después de tantos minutos a tan alto nivel, pero se nos fue en siete minutos. En un playoff te quedas con muy mala cara. En muchas cosas son superiores pero en dos acciones fortuitas nos quedamos fuera. 

  • Después de encajar el segundo, se te ve en el suelo. ¿Qué decías?

Es después del cuarto gol. Estábamos en una transición que, si llegábamos al área, podíamos empatar. Estábamos volcados y pensando en la heroica. Y, después de la pérdida, el contragolpe acaba en gol. Y me desesperé (risas).

  • Cuéntanos alguna anécdota o curiosidad del post-partido. ¿Con quién te intercambiaste la camiseta al final del encuentro? Vimos una foto de Pelegrín y Soler en las redes sociales…

Todos teníamos un poco la incertidumbre de… ‘Ostia, jugamos contra un Primera, que no se quede nadie sin camiseta’, ¿no? (risas) Lógicamente, tú lo que quieres es un recuerdo de eso. Algunos incluso se pusieron en contacto a través de algún conocido para conseguir la camiseta de alguien. O incluso en los primeros minutos cuando ves algún saque de banda, algún parón, aprovechas para pedirla. Ellos (Valencia) se portaron muy bien en ese sentido porque al final del partido les pedimos camisetas por si alguno no tenía y nos dieron prácticamente todo lo que tenían. Traían camisetas incluso de la Liga para poder darnos y la gran mayoría se fue con una o más cosas. Cuando termina el partido, te saludas con uno y te saludas con otro y si ves que todavía lleva la camiseta y le sobra, se la pides. Encima sacaban ropa del vestuario, así que en ese sentido fueron muy generosos.

  • ¿Tú qué camiseta te llevaste?

Me llevé la de Manu Vallejo y la de Yunus Musah. 

  • Habría que ver si os hubieran dado a todos camisetas si el marcador no hubiera llegado 2-2 al final de los 90’, eh.

Está la anécdota de Mangala. Sergio Castillo le pidió la camiseta en los primeros minutos del partido y le dijo que sí. Después se lo volvió a decir en un córner con el resultado en contra y el tío no contestaba (risas). Estaba de mal humor, intentando meter gol y dijimos… ‘Ya se la pediremos a otro en otro momento’. Y no era por el idioma porque son dos palabras: ‘tu camiseta’.

TERRASSA FC

  • Cuéntanos cómo va evolucionando el proyecto, que es uno de los más sólidos de toda la Tercera División. ¿Qué vendría después de ese ansiado ascenso?

Hay que ir paso a paso. El club ha tenido esa visión: ser coherentes en la gestión y eso forma parte del crecimiento de estos años. Lo primero es echar la vista a corto plazo, sin ponernos presión. El objetivo de club y plantilla es el ascenso. Hay que demostrar ese favoritismo que se nos da desde fuera. A partir de ahí, deberíamos seguir en la misma línea, pero hay que tener los pies en el suelo. Paso a paso. 

  • Ahora estáis terceros. Supongo que Europa y Vilafranca son los rivales a batir. ¿Cómo ves esa segunda fase que comienza en abril?

La mirada es más global. Europa y Vilafranca están por delante, pero por detrás está el Manresa, que es un equipo joven y muy trabajado. También hay que pensar en los equipos del otro subgrupo como Sant Andreu, Cerdanyola o Girona B, por ejemplo. Pero más allá de eso nosotros tenemos que sumar el máximo de puntos posibles de cara a esa segunda fase y conseguir el objetivo, sin dejar de tener en cuenta a nadie pero el mejor y el peor rival somos nosotros mismos. 

  • ¿Qué crees que puede cambiar entre lo que pedía Molist y lo que pide Juanjo García?

Futbolísticamente me han llegado buenos inputs, ha trabajado bien. Pero Juanjo no viene con la intención de cambiar radicalmente, sino de potenciar nuestras cosas buenas. 

  • ¿Cómo valoráis el cambio de formato de cara al año que viene y cómo se prevé el final de temporada?

Nuestra intención es sumar el máximo de puntos posible. Hay que tener todas las variantes en mente, a ver hasta dónde nos alcanza. Luego se hace el grupo de seis (con los tres primeros del Subgrupo B) y si puedes subir de forma directa pues mejor pero no olvidamos que también hay la vía del playoff y habrá muchos equipos vivos, que lleguen con opciones al final. Nuestra lectura es semanal y cuanto más sumemos, mejor. 

TRAYECTORIA

  • Tienes 30 años y empezaste en el Terrassa, en 2ªB, en el 2007. ¿Cómo fueron esos inicios?

El primer año del juvenil ya empiezo a entrenar con el primer equipo, cuando el entrenador era Miguel Álvarez. Y en el segundo año me consolidé, doblaba turno de entrenamiento. Y cuando termina mi etapa de juvenil, pese a que contaban conmigo, el club no pasaba por su mejor momento y entraron en concurso de acreedores y recibí una oferta de Osasuna para jugar en su filial y con Xavi Boniquet (Sabadell), aprovechamos la situación para desvincularnos y aceptamos la oferta porque creímos que era conveniente dar ese paso y subirnos a ese tren que, quizá, no volvía a pasar. 

FUENTE: Àlex Fernández / Osasuna Promesas (2009)
  • ¿Cómo fue esa experiencia?

Estuve un año. Luego me cedieron a la Peña Sport. Estuvimos en un filial, muy diferente, muy veterano. Con gente de 24 y 25 años y fue muy buena experiencia porque aprendí mucho y competí en un grupo muy diferente. Pero también fue complicado, me pilló verde y la plantilla ya estaba contrastada. No dispuse de los minutos que me hubiera gustado pero me quedo con lo bueno. 

  • Cuéntanos como es el fútbol del norte, que siempre tiene la vitola de ser muy físico.

Tengo la suerte de haber jugado en todos los grupos de 2ªB menos en el 3, el de aquí (risas). En el 1 y 2 sí que hay un componente más físico, en la mayoría de equipos y eso influye a la hora de preparar los partidos. Es diferente pero nada menospreciable. 

FUENTE: Àlex Fernández / A la derecha, Àlex con la camiseta del Peña Sport FC (2010) y, a la izquierda, Roberto Torres con la de Osasuna B
  • Más tarde te vas al Ceuta, en 2011, ¿cómo te va por allí?

La verdad es que, a nivel personal, fue un año muy bueno. A nivel deportivo quizá ya no tanto, porque vino acompañado de una lesión de rodilla que me dejó fuera tres meses, luego estuvimos siete meses sin cobrar… Me pude mantener estable durante esa situación y pude disfrutarlo. El proyecto deportivo era muy bueno, para intentar ascender a Segunda, con un gran presupuesto. Luego llegaron los problemas de pago, justo cuando el equipo no estaba pasando por su mejor momento deportivo pero costó levantarlo. 

  • Estos años que estuviste fuera de Catalunya, ¿cómo compaginaste tu vida personal y el fútbol? 

Esos años vivía exclusivamente del fútbol. Los dos primeros traté de compaginarlos con los estudios que ya había empezado aquí, pero cuando estuve en el Ceuta fue un parón porque no quise empezar nada nuevo. Luego ya vuelvo a Catalunya y, por lo que sea, decido volver a compaginar. Entrenaba por las mañanas y por la tarde iba a la universidad, no había problema. 

  • Cuando vuelves del Ceuta juegas en el Santboià, en 3ª. ¿Por qué ese ‘paso atrás’?

En ese momento, lo más fácil hubiese sido seguir un año más en 2ªB y seguir en la rueda. Al final las condiciones no eran tan buenas como las que había tenido los años anteriores, y todo eso pesa. Hice balance y decidí volver. En 2ªB estaba complicado aquí y me llamó el Santboià, dónde tenía compañeros. Era un club estable y acababa de bajar. Quise dar ese paso atrás para luego volver, pero no se dio.

FUENTE: Àlex Fernández / FC Santboià (2012)
  • En el Santboià estás dos años y, posteriormente, te vas al Rubí, en 3ª también. ¿Cómo fueron estos tres años? ¿Te sirvieron para coger un poquito de ritmo y confianza, no?

Excepto en la primera o la segunda temporada en Sant Boi, donde volví a recaer de la lesión de rodilla, el protagonismo fue casi total. Estuve muy contento en el club. Al final el desenlace no fue bueno y decidí irme de allí. Y justamente ese verano recibí una oferta para irme al Badalona, que en ese momento jugaba en Segunda B, pero al final no acabé compitiendo porque me retiraron la ficha antes de empezar la temporada. Me quedé allí hasta enero esperando a ver qué me podía salir y entrenando a un nivel yo creo que muy bueno en una gran plantilla. Una vez llega el mercado de enero, te aferras a cualquier oferta que pueda surgir. En ese caso, hubo una marcha en Rubí y, en ese momento, estaban clasificados en puestos de play-off. Tomé la decisión de irme allí porque vi que me podía ir muy bien para volver a competir y porque era un equipo que estaba luchando por un objetivo bonito. Independientemente de lo que te puedan llegar a ofrecer, lo que quieres es competir y volver a disfrutar con lo que más te gusta.

  • De Rubí pasas a la Vila de Gràcia, al Europa, otro club que tiene entre ceja y ceja conseguir el ascenso a Segunda B. ¿Cómo fue ese año (2015/2016) en el Nou Sardenya antes de volver al Terrassa?

Muy positivo. Una vez entras en el club te das cuenta de las dimensiones que tiene, de que es un club histórico. Y sientes el cambio de que realmente están luchando por el mismo objetivo de meterse en play-off para intentar subir, pero allí lo notas desde el minuto uno. Deportivamente fue un año muy bueno. Nos costó arrancar pero, al final, el balance fue súper positivo. Una vez llegas a los play-offs ya es una lotería. Tienes que tener ese pelín de suerte con el rival que te toca en el sorteo y yo creo que a nosotros nos tocó uno de los peores que nos podía tocar, el San Fernando. Caímos eliminados en la primera ronda.

FUENTE: Àlex Fernández / CE Europa (2015)

A partir de ahí, te planteas un poquito qué hacer el año siguiente y haces un poquito de balance de qué quiere el club en el que estás y de qué quieren los equipos que te llaman. A raíz de eso, decidí hacer el cambio y volver a casa. Después de años recibiendo llamadas para volver, yo creo que era el momento indicado, más aún teniendo en cuenta que era el año del inicio del proyecto de Jordi Cuesta. Había empezado con buen pie, ya que había logrado salvar al equipo de Tercera en una mala racha y toda la situación que envolvía al club a nivel económico y a nivel de entidad ya se había solucionado -o estaba en ello-. En ese sentido, pintaba muy bien. Ya se olía estabilidad. Y eso, a la hora de tomar la decisión, me ayudó muchísimo a dar ese paso. Volví a casa, porque así lo considero, en un momento en el cual había gente en la que te podías identificar.

  • Desde que volviste al Terrassa has sido protagonista en todas las temporadas pero, igual que en el Europa, en los tres play-offs que has jugado no ha habido suerte de ascender. ¿Tú cómo te has sentido en el Terrassa desde que volviste, en 2016? ¿Has sentido que eres un jugador importante en los esquemas de los entrenadores y en el club? 

Yo creo que vuelvo en un momento en el que, deportivamente, estoy más maduro, en el que mi juego se consolida. Vengo con la intención de coger galones y me veo fuerte para coger responsabilidades. Y eso también fue uno de los motivos para tomar la decisión de volver. Todos los entrenadores que he tenido han tenido la confianza en mí de darme ese papel protagonista y todo ayuda. Al final solo pueden jugar once y para mí estar entre uno de ellos es un privilegio y más defendiendo el club en el que he estado desde bien pequeño.

  • En los tres play-offs que habéis jugado durante este tiempo (2016-2021) habéis ido un poco de menos a más. El primer año caéis en cuartos de final contra el Ontinyent CF (0-1 y 1-1). La temporada siguiente llegáis a semifinales y el Compostela os remonta un 2-0 a favor en la vuelta (3-0). Y el año pasado, en la final, empatáis 1-1 contra l’Hospitalet y no os sirve para ascender por posición en liga. ¿Qué sensaciones te han dejado estos play-offs? 

Las lecturas que hago de los play-offs que hemos jugado son muy diferentes. Sí que es verdad que el objetivo del Terrassa siempre ha sido subir, pero el primer año el proyecto se inicia. Es una nueva etapa. Y hicimos un buen papel, ya que nos consolidamos entre los mejores clasificados y luchamos por un ascenso en el play-off. Al final era lo que queríamos aquel año teniendo en cuenta que el club no venía de unos buenos años. Ahí se dio un primer paso y, aunque perdimos, nos dimos cuenta de que las cosas se habían hecho bien y que realmente el objetivo por el que trabajábamos se podía hacer posible. Empezamos, sobre todo, a creer. 

Yo creo que el momento del ascenso está cada vez más cerca. Prácticamente todo el mundo que está en el club cree que ese objetivo es posible y lo tenemos a tocar. Obviamente siempre hay que jugarlo, luchar y trabajar muchísimo para ello, pero ese momento tiene que llegar lo antes posible. El año pasado, cuando perdimos, lo vimos. Sabiendo que había esa posibilidad de no subir y de perder o empatar contra el Hospi, todo el mundo tenía muy claro que ese era el año para conseguirlo. En una eliminatoria, un play-off, hay muchos factores que te pueden condicionar, pero de puertas para dentro la plantilla se veía muy preparada para dar ese paso y ascender. Por las razones que sea al final no se dio pero, a nivel de club y de plantilla, la evolución ha sido muy buena. Falta la guinda, que es conseguirlo, y consolidar al club en Segunda B, pero paso a paso.

  • El año pasado ampliaste tu contrato hasta el 30 de junio de 2022 con el Terrassa. ¿El año que viene te veremos en Segunda B, Àlex?

Ojalá que sí. Sí que es cierto que renové hasta 2022 el año pasado, pero llegará un momento en el que me dirán ‘Àlex, necesitas tomar otro camino’ y, evidentemente, en un club que considero que es mi casa, no voy a ser ningún estorbo. Aun así, espero que el camino sea otro y que el año que viene podamos hacer esta entrevista pero en otra categoría (risas).

VIDA PERSONAL

  • ¿Qué quiere hacer Àlex cuando cuelgue las botas?

Soy maestro de primaria, así que me gustaría seguir con lo que llevo años haciendo. Esa es mi otra cara del fútbol, por así decirlo.

  • Tienes la suerte de compaginar dos profesiones realmente muy bonitas. Explícanos esa faceta tuya como profesor. 

Hará cinco años que me gradué y cuatro que trabajo como maestro y estoy muy contento. Me llena realmente lo que hago. Quizá lo decidí un pelín tarde. En esa etapa que hemos hablado que vuelvo a jugar en el Santboià, es cuando me reenganché otra vez con los estudios porque, al principio, yo estudié empresariales. Y realmente yo creo que he encontrado lo que me gusta y espero que así siga durante muchos años. Actualmente estoy trabajando en Bellaterra, en un colegio que hay cerca de la Facultad de Educación y llevo la Educación Física de primaria. 

  • Llevando tantos años como llevas el club, ¿tú qué crees que transmite el Terrassa como entidad?

Desde que entró Jordi Cuesta hubo el primer cambio de entrar y sanear un poquito lo que había. Y, aunque hubiera mucho trabajo, avanzar paso a paso y coherentemente. Yo se lo he transmitido muchas veces a él: en esa coherencia y ese saber hacer yo me he sentido identificado. Yo creo que su llegada fue un gran paso para que el club actualmente se encuentre en esta situación. Muchos problemas que puedan surgir en otros clubes y en el fútbol en general en Terrassa no se dan. Nosotros lo vemos desde fuera.

  • ¿Cómo es Àlex Fernández en el campo y cómo ha evolucionado a lo largo de los años?

Complicado, eh (risas). Me gustaría ver esta pregunta respondida por gente de mi entorno, por compañeros o entrenadores, que yo creo que ellos son los que mejor te pueden llegar a describir. Yo creo que soy un mediocentro de los de ‘box to box’. Me gusta ir para arriba y para abajo e intentar abarcar el máximo espacio de campo posible sin llegar a tener que ser ese ‘6’ de los de ancla o ese mediapunta. Me gusta aportar tanto en tareas defensivas como ofensivas. Y por lo que todos me destacan a veces es por el golpeo y el desplazamiento.

FUENTE: Àlex Fernández / FC Barcelona, fútbol base

A lo largo de los años, mi forma de jugar ha cambiado bastante. Intentas ser un jugador al que le gusta tener trato con el balón, pero el fútbol va evolucionando y, al final, simplemente con un balón no sirve. Necesitas dar todo tanto a nivel físico como técnico para intentar ser el jugador más completo posible. 

  • Coincidiste dos años con ‘Coro’ en el Terrassa (2018/19 y 2019/20). Esta temporada fichó por el Horta y Víctor Valdés, antes de su dimisión, se lo cargó del equipo. ¿Qué sabes de su situación? ¿Has hablado con él?

Sí, sí, lo considero un muy buen amigo mío. Durante su estancia en el Terrassa tuvimos un buen ‘feeling’ y mantenemos una buena relación fuera. Actualmente, está desvinculado completamente del Horta. Al final, como él dice, para volverte a reenganchar necesitas tomarte tu tiempo. Y yo estoy convencido de que alguna cosa buena le saldrá porque, aunque ya es un jugador experimentado, goza de un físico y de unas cualidades envidiables. Así que en n sitio u otro se podrá volver a aprovechar. 

  • Nos has comentado que, cuando te retires, te quieres seguir dedicando a la profesión de docente. Pero, aun así, ¿tienes intención de seguir vinculado al fútbol en un futuro?

Buena pregunta, eh. Realmente, ahora mismo, me veo tan bien a nivel físico y todo que todavía lo veo muy lejano. No ves el momento. Sí que es verdad que siempre hay que tener la vista a largo plazo, pero no lo he pensado nunca realmente. ¿Si me gustaría seguir vinculado? Yo creo que sí porque es algo que me gusta muchísimo, pero veremos cuando llegue el momento si las ganas y el tiempo del que dispongo es el mismo. Yo creo que si alguien dice que no lo echa de menos cuando lo deja es porque realmente no le gustaba. Así que cuando llegue el momento, que espero que sea dentro de mucho tiempo, ya hablaremos (risas).

El Terrassa afronta sus nueve últimas batallas de la primera fase con la seguridad de que su segundo capitán estará al pie del cañón en cada una de ellas. Àlex Fernández, durante la entrevista, no se ha cansado de repetir que “está en su casa”. Y la afición terrassista, pese a que se haya resistido el objetivo, solo puede agradecerle su lucha, amor y entrega durante las últimas cinco temporadas en el club.

A sus 30 años, ya se ve un futbolista lo suficientemente maduro como para asumir la responsabilidad de ser uno de los líderes del proyecto en Segunda B. Su camino hasta ese hipotético momento no habrá sido nada sencillo pero, por momentos como el del gol de falta ante el Valencia, ya habrá valido la pena. Como dice él, “paso a paso”.


Entrevista y edición de Joel GadeaDani Godoy y Adrià León

#ÀlexFernández #TerrassaFC #TerceraDivisión #GrupoV

Categorías: EntrevistasTiempo de 3div5

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