Por ley de vida, el padre le contará al hijo historias sobre aquella maravillosa década de los ‘80’. Habrá días que se despertará con Thriller, de Michael Jackson, con el soul, pop, rock o reggae de Simply Red, o con la doble vocal de Whitney Houston. –“la buena música nunca muere”, tratará de exculparse–. Y habrá días que el estruendoso barrito de un elefante le quitará el sueño. Porque ese sonido le evocará a aquellos años en los que el equipo de la ciudad donde siempre había vivido ondeaba su bandera en Primera División. Es el cénit de la historia del Bayer 05 Uerdingen –KFC Uerdingen, en la actualidad–. Nostalgia por tiempos mejores.

FUENTE: Abendzeitung München // Mañana el KFC Uerdingen visita el estadio del MSV Duisburg para jugar el Niederrhein-Derby

Los nostálgicos del Grotenburg-Stadion recordarán aquella final de la Pokal (Copa alemana) que ganaron (2-1) al todopoderoso Bayern de Múnich de figuras como Matthäus, Hoeneß o Rummenigge. El padre y el niño podrían estar viendo en bucle todas esas noches de insomnio los goles de Horst Feilzer y Wolfgang Schäfer que dieron la vuelta al partido tras el tanto inicial de Dieter Hoeneß (hermano del expresidente del Bayern de Múnich, ‘Uli’ Hoeneß) y, seguramente, significaron el punto más álgido en la historia de Die Blau-Roten. “Yo estuve viendo esa final del 26 de mayo de 1985 en el Olympiastadion de Berlín”, le recuerda siempre el padre.

LA IMPORTANCIA DE LA BAYER

Ninguna de las piezas hubiera encajado en el puzle sin la figura de un gran aliado. Cuarenta y ocho después del nacimiento del club, la Bayer decidió reservar un trozo del pastel para un equipo de una ciudad situada en Renania del Norte-Westfalia con poco más de 225.000 habitantes, el KFC Uerdingen (fundado en 1905 como Fußball-Club Uerdingen 05). De igual forma que con el Bayer Leverkusen en la actualidad, la multinacional farmacéutica se fusionó al club, que pasó a llamarse Bayer 05 Uerdingen. A partir de ahí fue cuando llegaron los éxitos, ya que el equipo de la “ciudad de la seda” –Krefeld– ascendió a la Bundesliga en 1974, ganó la Pokal en 1975 al Bayern de Múnich y en 1987 llegó a enfrentarse al FC Barcelona en una eliminatoria de la Copa de la UEFA.

FUENTE: RP Online // La conquista de la DFB-Pokal significó el cénit de la historia del club

Pero en 1995 llegó a Krefeld una de las peores noticias: la Bayer decidía dejar de patrocinar al club razonando que querían centrar su inversión en el Leverkusen. Tras ello, se cumplirían los peores presagios, tanto en el apartado deportivo como en el económico. Porque ese mismo año descenderían a la 2. Bundesliga y, años después, llegarían a divagar por las categorías más austeras del barro alemán: tercera, cuarta e incluso quinta división. Y porque, después de convertirse en uno de los focos del fútbol alemán –e incluso europeo–, el club pasaría a tener grandes problemas financieros para sostener la irreversible caída de la entidad. En 2008 llegaron a jugar en la Landesliga Niederrhein, el sexto escalón del fútbol alemán. Ello provocó que se llegara a subastar el puesto de entrenador del equipo con el fin de despertar el interés de potenciales inversores, ya que el club sobrevivía únicamente con las aportaciones de los socios.

RAYOS DE ESPERANZA

“Después de la tempestad, viene la calma”, reza el proverbio. Y es que, gracias a la llegada en 2015 de un nuevo inversor ruso, Mihail Ponomarev, los aficionados del KFC Uerdingen vuelven a ver la luz al final del túnel. Desde la llegada del magnate, el club ha encadenado dos ascensos consecutivos en 2017 y 2018: de la Oberliga Niederrhein (quinta división alemana) a la 3. Liga (tercera división alemana). Después de conseguir ambos ascensos, el club anunció la llegada de jugadores experimentados en la Bundesliga como el centrocampista Kevin Großkreutz –exjugador del Borussia Dortmund–, que ha defendido la Blau-Roten las dos últimas campañas, o el defensa Dominic Maroh –exjugador del Köln y el Nürnberg–, que cumple su tercer año en Krefeld. En 2019 también llegó Jan Kirchoff, exjugador del Bayern de Múnich y el Schalke 04, entre otros.

Lo cierto es que el rumbo de los dos últimos años en la 3. Liga no ha sido el esperado, ya que el equipo no ha conseguido instalarse en la zona alta de la tabla (10º, en la 2018/19, y 13º, en la 2019/20). La temporada pasada consiguieron volver a jugar en la competición que tan buenos recuerdos les trae, la DFB-Pokal, ante el Borussia Dortmund, que les apeó en primera ronda con goles de Marco Reus y Paco Alcácer. Demasiado aguijón de abeja reina –Emma, la mascota del Dortmund– para un elefante en hibernación –Grotifant, la mascota del KFC–. Sin embargo, en cierta manera significó revivir aquellos años en los que el KFC Uerdingen podía mirar desde el mismo escalón a los grandes del fútbol alemán y europeo.

FUENTE: kicker.de // El ‘Muro Amarillo’ rindió homenaje a Großkreutz en el partido de la DFB-Pokal ante el Dortmund, el club de su vida

“Queremos jugar en segunda división en cuatro años como máximo”, afirmaba Ponomarev tras subir a la 3. Liga con el sueño de encadenar el tercer ascenso consecutivo desde la Oberliga Niederrhein. Algo que ni siquiera consiguieron clubes de la Bundesliga como el RB Leipzig, que anduvo tres temporadas en la Regionalliga (cuarta división alemana), o el Hoffenheim, que estuvo seis. Habiéndose cumplido dos, el objetivo no se ha cumplido y aún parece lejano.

De hecho, desde que llegaron al tercer escalón del fútbol alemán, el KFC no ha podido disputar sus partidos en su estadio, el Grotenburg-Stadion, ya que está siendo remodelado con el fin de cumplir con las normas y protocolos de seguridad de la tercera división. El año pasado disputaban sus partidos como local en el Duisburg Schauinsland-Reisen Arena, feudo del MSV Duisburg, Esta campaña los disputan en el Merkur Spiel-Arena, estadio de un equipo de la Bundesliga como el Fortuna Düsseldorf. Se espera que el KFC Uerdingen pueda volver a jugar sus partidos en el Grotenburg de Krefeld a partir de la temporada 2021/22, con una capacidad aproximada de 11.000 espectadores.

Desde marzo, el equipo vuelve a ser dirigido por el entrenador que consiguió encumbrar al KFC a la tercera división: Stefan Krämer. Y lo cierto es que ahora mismo su cargo está en el alambre tras cuajar un inicio de liga preocupante. Una victoria, dos empates y tres derrotas –la última, muy dolorosa: 0-4 ante el Wehen Wiesbaden, de media tabla– colocan al conjunto azulgrana al borde de los puestos de descenso (16º, con 5 puntos), a un punto del Kaiserslautern (descenso) y a seis del 1860 München (promoción).

Mañana, a las 14:00h, se disputa el Niederrhein-Derby –el derbi de la Baja Renania– entre Die Zebras del MSV Duisburg, que descendió la pasada temporada, y Die Grotifanten del KFC Uerdingen. La dinámica de ambos equipos en la 3. Liga es muy similar (15º y 16º). Zebras y elefantes sueñan con volver a reeditar el duelo de hace 24 años en la Bundesliga (temporada 1994/95).

Porque el hijo se quedó con una de las letras de Bon Jovi: “These days – the stars seem out of reach” (Estos días – las estrellas parecen estar fuera del alcance). Aunque la estrella del Bayer 05 Uerdingen se apagara hace tiempo, el padre sueña con volver a verla brillar y, así, poder explicarle al nieto las hazañas del KFC Uerdingen. La historia de un elefante dormido.


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Categorías: Barro internacional

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