“¿Hace mucho que esperáis?” nos pregunta Manolo Márquez a su llegada. Son las 19.02h y nosotros también acabamos de aterrizar -habíamos quedado a las siete-. “Vamos donde os apetezca”, comenta, y entre centenares de bares de la Barceloneta, optamos por unas escaleras aisladas con vistas al mar. Sencillo, tranquilo y muy tentador. Nos esperan dos horas de puro fútbol

Desde etapas de formación, hasta la élite pasando por el barro, Manolo Márquez se ha ido haciendo hueco en los banquillos del fútbol español año tras año. Lo que empezó siendo parte de su adolescencia en las Escolapias de Sarria, se ha acabado convirtiendo en una profesión que le ha llevado hasta la Liga Santander. Múltiples experiencias como director de orquesta que se han ido forjando a lo largo de varias etapas, como la de jugador, que le permitió saborear la Tercera División con distintas camisetas. Tras colgar las botas, se decidió por el paso natural que dan muchos jugadores -bien lo saben en la PB Anguera- y desde entonces, no entiende el fútbol de ninguna manera que no sirva para formar personas y, a la vez, hacerlas mejores futbolistas.

FUENTE: UD Las Palmas / Manolo Márquez

La historia de Manolo es la de un hombre que lleva toda una vida pegada al balón y que, pese a ello, lo sigue tratando con la misma delicadeza que lo hizo el primer día, hará ya más de 40 años. Querer al fútbol como estilo de vida. Y además quererlo cerca, siempre cerca. Aprender, enseñar y disfrutar. Y si puede ser frente al mar, mejor.

ACTUALIDAD

  •  Primero de todo, ¿cómo estás? 

Bien, me encuentro bien, físicamente recuperado. Como muchos ya sabéis, me tocó pasar el covid-19 al principio de la pandemia, pero ahora me siento muy fuerte. Tengo la sensación de que ahora no cogeré ni un simple constipado. Eso sí, cuando salgo a correr, aún me lo noto a nivel muscular, y ya hace casi tres meses que pasé el virus…

  • ¿Qué te parece la vuelta al fútbol profesional?

Yo soy muy crítico con esto. Creo que no se tendría que haber vuelto a jugar. Lo que hace grande el fútbol es la gente; y ahora no la hay. Es obvio que se ha jugado por un aspecto económico, porque si se ha podido jugar Primera y Segunda División, también podrían haber jugado 2ªB y Tercera, por ejemplo. 

A nivel deportivo, carece de sentido. El lunes juegas ante el equipo titular de ‘x’ club, y ese mismo jueves contra otro club que presenta un once con ocho suplentes. Y por no hablar de las pausas de hidratación. En teoría servían para refrescarse y beber agua y se han acabado convirtiendo en un tiempo muerto. Creo que no es justo que se acabase esta liga, ganase quien la ganase.

  • En categorías semiprofesionales, se están disputando playoffs con un formato exprés de Final Four, a puerta cerrada y con una única sede. ¿Qué te parece?

Sinceramente, yo creía que los playoffs de Tercera y de 2ªB no se iban a disputar. Es una lotería. Todo es a 90’ y a un solo partido. Cualquier detalle está marcando la diferencia. Los equipos no están corriendo el riesgo que podrían correr en una promoción normal y corriente y eso se nota. 

No creo que el hecho de que suba un club de cada comunidad de forma obligatoria pueda desnivelar la 2ªB. Sí es cierto que habrá clubes que les pueda quedar grande el fútbol de bronce, pero si esta es la mejor solución para resolver el problema, no me parece nada mal. Al final, de una forma u otra, vas a encontrar quejas porque hay demasiados clubes involucrados. 

Lo que sí que veo fuera de lugar es que no haya descensos. Creo que había dos opciones: ascensos + descensos o temporada nula; para mi, la mejor opción. Una 2ªB con 100 equipos y 10 ligas y una Tercera posiblemente dividida por grupos…muy complicado todo. Cuantos más equipos haya en Tercera y más categorías crees por encima, menos nivel vas a encontrar en esta división.

  • Desde tu última experiencia en los banquillos, ¿qué ha hecho Manolo Márquez? Ofertas seguro que has tenido…

Al principio no quería nada, tenía ganas de descansar. Me salieron cosas, pero ya sabéis como va esto…muchas veces cuando te llaman, lógicamente, es porque el equipo va mal. Este año 19/20, bueno, entre entrevistas y videoconferencias, igual he tenido relación con los veintidós equipos de 2ªA. Que eso no quiere decir que me quieran eh, pero es curioso. 

Esta temporada no le he dicho no a ninguno, pero por lo que sea, al final no se han decantado por mi. Me han ido llegando cosas, pero nada concreto. Solo hay un club al que le dije que no cuando ya estaba hecho. También influye que yo no tenga representante, nunca he tenido de hecho…A veces he pensado que después de estar en Las Palmas, irme fuera me perjudicó. Seguramente no era el momento. Además, la reglamentación aquí en España, tampoco me ayudó: si tu te sientas en el banquillo de un equipo -sea con el cargo que sea-, no puedes volver a entrenar en el mismo país durante el mismo curso

Os puedo decir que de las ofertas que me han llegado hay un club de 2ªA, bastantes de 2ªB, alguno de , dos de 1acat y equipos extranjeros, también. De hecho, estuve muy cerca de un club chipriota. A nivel internacional, la clave es estrenarse. Luego ya, las ofertas van llegando.

  • Entonces, tienes ganas de volver a entrenar, ¿no?

Sí, lo que pasa es que con el covid-19 se han producido pocos cambios. Si tu miras la 2bg3, Orihuela ha renovado a Albadalejo, Badalona ha renovado a Manolo, Prat a Pedro, Mestalla a Chema…de todo el grupo solo tres han cambiado al entrenador. La situación económica es complicada y ellos ya tenían su equipo hecho a medida. Eso sí, tengo claro que esta 20/21 va a tener mucho movimiento en los banquillos, porque con la creación de la 2ªB Pro, hay muchos equipos con muchos objetivos distintos a corto plazo. Y los que vean que empiezan mal, no van a dudar en meter mano. 

TRAYECTORIA

  • Primero hablemos de Manolo como jugador. Pasas por equipos como Badalona y Horta, que se dice pronto. 

Yo empecé en la escuela, en las Escolapias de Sarrià. Tuve suerte que pasó por allí Laureano Ruiz, un mito del fútbol español. Estuve seis años con él y estoy seguro que ahora soy entrenador por haberle tenido. 

Jugué todo mi futbol base en Sarrià salvo juvenil. Jugué en Regional Preferente con el Cerdanyola, después fui al Santfeliuenc, a la Montanyesa y después ya estuve seis o siete temporadas en Tercera División (Granollers, Martinenc, Horta, Badalona con Olivella y Creixell) y me acabé retirando con Putxi en el Poble Sec de 1acat. Aún así, tuve un último capítulo en la Penya Anguera, donde estuve de coordinador. Allí estuve nueve años. Al principio, creamos equipo amateur porque no había y durante los dos primeros años hice de jugador-entrenador. Luego ya me quedé como entrenador. Jugué con compañeros como Xavi Torres, Toni Freixa, Joan Ramon Vallvé, Ferran Correas…

FUENTE: Manolo Márquez / Paso por la PB Anguera como jugador

Hicimos algo espectacular, porque subimos desde Aficionados, equivalente a 4acat, hasta Regional Preferente, que estaba por encima de 1cat. Además aquí, quedamos cuartos, que es la mejor clasificación del club de toda la historia. 

  • Aunque tus inicios como entrenador amateur son en la Penya Anguera, ya habías entrenado antes, ¿no?

Sí, claro. La Penya Anguera es mi primera experiencia real aunque yo llevaba entrenando equipos de fútbol base desde los 20. Pasé por Sant Andreu, Montanyesa, Badalona…y en el 95 llego a la Penya Anguera. Por aquel entonces trabajaba en la revista Don Balón. De hecho, esta temporada 19/20 es la primera después de 31 años seguidos, que no entreno a nadie. Yo siempre presumo de una cosa, y no es de ganar o perder, sino de que he entrenado en todas las categorías de fútbol excepto 2ªA, incluyendo todas las de fútbol base, regionales, semiprofesionales y profesionales. 

  • Luego llegas al Prat, que en aquel entonces estaba en 1acat, en lo que sería tu primera de tres etapas en el club.

Correcto. Yo cojo al equipo 10º a trece jornadas del final de la temporada y acabamos cuartos, aunque no subimos. Había equipo para conseguir el ascenso. Aquel curso lo empiezo en la Penya Anguera, pero a media temporada me llama Agustín Vacas para que me fuera con ellos. En la Penya Anguera lo tenía todo hecho ya y acepté. Al año siguiente, siguen confiando en mi en lo que fue mi primera temporada entera en el Prat, y subimos ganando la liga con 7 puntos de diferencia. No había promoción por aquel entonces y ascendían los tres primeros. Me dejaron hacer el equipo a mi aire y me traje jugadores de la Penya Anguera gastando mucho menos de lo que se había gastado el curso anterior. 

Luego ya, en mi primera temporada en Tercera División, quedamos decimosegundos. Acabamos la 1ª vuelta a un punto de playoff, pero la 2ª fue realmente mala y nos dejamos ir. 

  • Finalizas tu primer paso por el Sagnier y te marchas al Europa, también en Tercera División.

Mala temporada aquella. Teníamos buen equipo pero no tuvimos suerte. La lesión en la 1ª jornada de Jordi, nuestro portero, nos marcó mucho. Llegamos a estar en descenso incluso. Me podrían haber cesado perfectamente, pero confiaron en mi. Se lo agradeceré siempre

El Europa me marcó mucho porque fue la primera vez que me sentí apretado. Tiene una masa social muy grande y hay mucho sentimiento de club. 

  • Y tras esa temporada en el barrio de Gracia, vuelves al Prat, que había descendido de nuevo a 1acat (ya no había Regional Preferente en medio). 

Exacto. Y volvimos a conseguir el ascenso. Esta vez quedando segundos. Ganó la liga el Cornellà de Quique Pérez Cabedo (creo) con mucha solvencia. Al acabar en el Europa, no tuve ninguna oferta de Tercera. Me llamaron de Badalona para llevar al filial pero preferí volver al Prat, aunque era complicado hacerlo mejor de lo que se había hecho en mi primera etapa. Pero bueno, la verdad es que volvió a salir genial. Después del ascenso, conseguimos quedar cuartos en Tercera División y hacer el primer playoff de la historia del club (ya no subían los 3 primeros directamente). Nos eliminó la Peña Sport en 1ª ronda. 0-1 en el Sagnier y allí en Tafalla 1-0 también. Luego me vengué con Las Palmas Atlético, porque subimos a 2ªB años más tarde allí mismo, en Tafalla (risas). 

FUENTE: Manolo Márquez / Junto a Pepe Delgado en la AE Prat
  • Y aquí es cuando te das cuenta que tu movimiento al Prat fue el acertado, porque te llama el Badalona, pero no para el filial, sino para entrenar al Primer Equipo en 2ªB. 

Fueron dos temporadas increíbles y además con dos plantillas totalmente distintas. La primera de ellas súper veterana, con jugadores de vuelta que rendían en los partidos de forma impoluta. Estuvimos un año y medio sin perder un partido en casa. Hasta que vino el Orihuela de Asier Garitano (1-2). Tuve un grupo muy competitivo. Fuimos segundos, por detrás del Sabadell de Lluis Carreras que consiguió el ascenso. Hicimos un año muy bonito. No jugábamos especialmente bien al fútbol, pero nadie podía con nosotros. En primera ronda eliminamos al Leganés y en segunda, en la ida, nos gana el Mirandés con un gol en el 92’. En El Centenari, 0-0. Hicimos un partidazo, dos palos…Ellos tampoco subieron. La temporada del año siguiente es la de Pablo Infante y la Copa del Rey. 

En el segundo año en Badalona, con un equipo totalmente distinto, volvemos a disputar promoción tras quedar cuartos. Nos echó el Tenerife. Aquí en Badalona nos empataron en el descuento a 1 y en el Heliodoro no tuvimos opciones (3-1). 

  • ¿Qué pasó aquí? ¿Por qué después de dos años tan buenos, llega uno en blanco?  

Yo me confío. Estábamos jugando playoff y pienso que las ofertas ya saldrán. Pero claro, mientras yo juego la promoción, los demás equipos están cogiendo míster ya. Y claro, repetir en Badalona, no lo vi nada claro. Dos años excelentes no me daban para más, estaba todo hecho y yo quería aprovechar mi buen momento. El presupuesto no podía aumentar más y el equipo ya había dado todo lo que tenía que dar. De hecho, se quedó de míster el que era mi segundo entrenador, Albert Càmara. 

  • Después de esto llega uno de los momentos top de tu carrera; entrenas al filial del Espanyol. ¿Cómo llegas hasta allí?

En el Espanyol estoy dos temporadas pero es solo un año más o menos, porque creo que llegué sobre la J21 de la 12/13 y me fui en la misma, pero de la 13/14. La primera temporada nos fue genial y la segunda no tanto. Estábamos quintos por la cola tras empatar con el Nàstic de Vicente Moreno cuando me echaron. Luego llegó Sergio González al filial e hizo una remontada espectacular. Sabía que Aguirre se iba a Japón y tenía esperanzas de que yo pudiera acabar llevando al Primer Equipo, pero no pudo ser. Estaba Óscar Perarnau de director deportivo, pero no se llegó a hablar el tema con él. Una auténtica lástima la verdad. 

La verdad que me llevé recuerdos espectaculares. Tuve a jugadores de la talla de Pau López, Edgar Badía, Rober Correa, Raillo, Eric Bailly, Rubén Duarte, Mamadou, Joan Jordan

FUENTE: Manolo Márquez / Entrenando al filial perico en la Dani Jarque
  • Y el verano de 2014, vuelves, por tercera vez, al Prat. ¿Cómo es eso?

Quise ser romanticista. El presidente me convence tras unos 11 meses sin entrenar, porque el Espanyol me cesa en enero y yo no empiezo de inicio en el Prat, empieza Pepe Delgado. Estuve esperando un 2ªB que no llegó. Y en la jornada 11, acepto la oferta del Prat, que había empezado bastante mal la temporada. Aquel año nos sale una liga de la ostia, porque cogemos el equipo penúltimo y la última jornada, ante el Castelldefels, nos jugábamos playoff. Ellos descendidos y nosotros necesitábamos ganar. Pero no pasamos del empate. Fue un golpe duro. Realmente esta tercera etapa en el Prat no fue para nada mala, aunque siempre están esos entrenadores que te dicen que una vez llegas a una categoría, no vuelvas a bajar. Pero bueno, el año fue bastante positivo y yo tenía muchas ganas de entrenar, así que no lo dudé.

  • Cierras tu último capítulo en el Prat para llegar a un club histórico como el Sant Andreu. 

Equipo que acaba de bajar de 2ªB tras la marcha de Dinorah. Empezamos tarde la temporada en cuanto a fichajes aunque el inicio es bueno. Y por mucho que parezca contradictorio, ese arreón inicial acabó conmigo. Estábamos líderes en la jornada 3 y tras 1 punto en las seis jornadas siguientes, me destituyen. No tengo especialmente buenos recuerdos de mi etapa allí, pero me sabe mal, porque podríamos haberlo hecho mejor. Yo noté mucho la presión del Narcís Sala, pero siempre se portaron conmigo pese haber sido entrenador en el Europa, por ejemplo.

  • Y tras este paso efímero por Barcelona, te vas a las Canarias, en lo que sería el boom de tu carrera. Cuéntanos cómo acabas allí, Manolo. 

El coordinador de Las Palmas se llama Tonono. Y él, estuvo muchos años trabajando y viviendo en Andorra, de hecho, coincidimos hace unos 25 años en los Campus de Laureano Ruiz. Me llevo bien con él, porque mi familia paterna es de Las Palmas. Mi abuelo era el presidente de uno de los cinco equipos que se fusionaron para crear el actual Las Palmas, el primo hermano de mi padre fue durante quince años presidente de la Federación Canaria de Fútbol y mi tío, portero del primer equipo de Las Palmas en los 60 cuando el equipo fue subcampeón de liga, por detrás del Real Madrid. Todo esto me lo se de memoria porque cuando llegué al club, me convertí en el primer entrenador peninsular que entrenaba al filial. La gente atacó mucho a Tonono por ello y claro, yo tenía que aclararlo. 

En cuanto a la temporada con Las Palmas Atlético, buf, fue increíble. 94 puntos. Creo que es el récord de puntaje del Grupo XII de Tercera División. Aventajamos en 28 puntos al segundo. Tuve el placer de contar con alguien como Juan Carlos Valerón de segundo entrenador. Nos proclamamos campeones a falta de mes y medio para acabar la liga, y nos preocupaba que quedara demasiado para los playoffs. No sabíamos si jugar con los que creíamos titulares para la promoción, pero al final nos decantamos por ir haciendo rotaciones para que nadie se relajara. Y bueno, al final salió todo redondo. Nos tocó la Peña Sport en la eliminatoria de campeones. Ganamos 2-1 en casa en un partidazo nuestro y allí 0-3. Los chicos jugaron tranquilos y sin presión. De 10. Luego la Peña Sport eliminó al Castellón y a otro más y subió a 2ªB también eh. 

FUENTE: MD / Manolo y Valerón al mando de Las Palmas Atlético

Creo que fue mi mejor año tanto a nivel deportivo y extradeportivo. En Canarias se vive como en ningún otro sitio. De hecho, yo acabo y renuevo dos años con el filial. A mi me presentaron a Roberto de Zerbi y a su cuerpo técnico, que iba a ser el entrenador del Primer Equipo tras la marcha de Quique Setién. Yo me voy de vacaciones a Londres con mi hija y el 3 de julio de ese 2017, estábamos en Victoria Station, lo recordaré siempre, recibo una llamada del club para comunicarme que al día siguiente tengo que estar en Gran Canaria porque me presentan como entrenador de los mayores. La directiva había discutido con Roberto y me habían comprado los billetes para volver inmediatamente. No dormí nada aquella noche

Cuando yo llegaba a los entrenos, no tenía que picarles a la puerta. El jugador canario es distinto a los demás. Estaban todos peloteando fuera ya. Les encanta. Acabábamos el entreno y no se iban a casa. Unos se contaban batallitas con Valeron, otros seguían peloteando, de risas…Recuerdo llegar con el filial, mi primer día allí, y flipé. No tenía nada que decir. Jugaban realmente bien. Eso sí: no les apreta nadie, juegan tal y como viven; aplatanados. De hecho, en alguna sesión, imaginaros como son, que me venían y me decían “Míster, este ejercicio es muy aburrido, ¿cambiamos a otro o que?” (risas). 

  • Vuelves de Londres, te presentan y empiezas a entrenar a un Primera División de un día para el otro. Increíble. ¿Qué te encontraste? 

Ellos salen de una etapa muy convulsa. Habían jugado muy, muy bien con Quique Setién pero cuando anuncia que se va, el equipo se deja ir y terminan la liga muy mal. El grupo era muy difícil. Conocía mucho a los jugadores canarios porque cuando entrenaba al filial tenía contacto con ellos vía Valerón. Conocía a Roque Mesa, pese a que no lo tuve, a Jonathan Viera, a Tana -del que Setién dijo que si fuese seleccionador sería el primer jugador que se llevaría-. 

La verdad es que, para los jugadores, el hecho de que les pusieran al entrenador del filial en el último momento y, siendo sólo una apuesta del presidente, sin el apoyo de la dirección deportiva -que quería a De Zerbi, entrenador del Sassuolo, o a Tino Luis, actual secretario técnico de Las Palmas- es complicado. Yo veía que mi mensaje no llegaba. No me sentí menospreciado, pero no pintaba mucho en ese mundo. 

Además, Ramírez dijo que teníamos la mejor plantilla de la historia del club, que teníamos equipo para jugar la Europa League. Yo le dije: “Presi, si el equipo se salva, puede ir usted a la Virgen del Pino a darle las gracias”. El equipo de mitad de campo hacia arriba no estaba nada mal, pero atrás éramos muy justos. Si os fijáis, todos los jugadores canarios buenos juegan o en el centro del campo o más arriba: Valerón, Silva, Vitolo…

El resumen es que yo sentía que no pintaba mucho y la sensación que yo tenía era que el equipo era mucho más justo de lo que se decía. Y veníamos al Camp Nou justo cuando yo me marcho. Tenía contrato aún para volver al fútbol base. Imagínate lo poco que cobraba para ser Primera División que con mi contrato del fútbol base -2 años más uno-, ganaba más dinero que el año de Primera. 

Al final lo dejé y todo el mundo dijo que me había venido grande el equipo y que los jugadores se me habían comido. Luego dijeron que fui el más listo de todos, el que antes lo vio venir. Ni una cosa ni otra. Cómo le dije a los jugadores cuando me despedí: “Prefiero entrenar un equipo de regional sintiéndome yo el entrenador que a vosotros”. Quiso entrar el presidente pero le dije que quería hablar con ellos a solas. 

FUENTE: UD Las Palmas / Encuentro de liga en el Estadio de Gran Canaria
  • ¿Cuál fue la respuesta del vestuario?

Cuando decidí dejarlo fui a casa del presidente, me esperé 24 horas para que viera que no era un calentón. Ya era la tercera vez que le presentaba la dimisión. Después de pretemporada se la presenté por primera vez, pese a que no perdimos ninguno de los 13 partidos que jugamos -10 victorias y tres empates-, pero ya veía que la cosa no iba bien. La segunda vez fue después de perder los dos primeros partidos de Liga contra Valencia y Atlético de Madrid; y no me dejaron. Y la tercera fue después de perder 0-2 contra el Leganés. Entonces me dijeron que sí y llamé a los cuatro capitanes, que tuvieron reacciones bastante distintas. Un poco lo que es el futbolista profesional. A David García le dió un poco igual; Aythami me dijo “Eres idiota, con lo que te ha costado llegar aquí… Al menos que te echen y así cobras; a Jonathan Viera le supo muy mal. Yo me llevo muy bien con él. La sensación desde fuera es que es el más ‘trampillas’ y seguramente es el que es mejor tío; y después Vicente Gómez, un tío espectacular, estuvo hasta las 9 de la mañana intentando convencerme de que no lo hiciese. Yo tenía la rueda de prensa a las 10h. Pese a todo esto, también hubo cosas buenas. A mi me sorprendieron Rémy y Aquilani, dos profesionales como la copa de un pino. Se notaba mucho, aunque vinieran de vuelta, su calidad. 

  • ¿No te hicieron replanteartelo?

Valerón también me dijo: “Hay que seguir”. Yo no podía, no me sentía entrenador. Los jugadores no hacían mucho caso a lo que yo les intentaba transmitir. Aunque hay de todo. Sobre todo hubo desencuentros con el grupo de jugadores no canarios. 

  • Viéndolo en perspectiva, ¿te arrepientes?

No. El partido del Camp Nou hubiese sido muy incómodo para mí. No sabía que se iba a jugar a puerta cerrada, pero sí que Las Palmas se había puesto la bandera de España en la camiseta, un poco sin venir a cuento. No me dejaban responder en catalán a las preguntas en la rueda de prensa. Varias cosas no me gustaron. Pero no, no me arrepiento. La gente decía: “Jugar contra Messi en el Camp Nou…” pero ¿y qué?. Luego, sí que es verdad, que me llamó Quique Setién -entonces entrenador del Real Betis-, y me dijo: “Eres consciente de que ya no te va a llamar nadie más de Primera, ¿no?.  Y le dije: “Sí, pero si esto es la Primera División, te la regalo”. 

  • ¿Por qué él lo tenía tan claro?

Porque el fútbol profesional está lleno de buitres y hienas y ellos lo que ven es que a mi se me comieron los jugadores. Eso es lo que ven. Y de momento acertó (risas). No he vuelto a entrenar aquí. Pero me fui a Croacia y el hecho de haber entrenado sólo seis partidos en Primera ya les hace mirarme con más respeto. 

  • Después de tu dimisión en Las Palmas no te desvinculas del club hasta Navidad. ¿A qué te dedicaste durante esa etapa?

Ellos querían que me incorporarse al filial. Pero igual que se puede ir del filial al primer equipo, no se puede hacer al revés. Entonces me hicieron un cargo en el que le tenía que hacer informes a Tonono sobre todos los equipos de la base. Una especie de director de metodología. Allí van muy por libre y en eso les falta evolucionar. No tienen esa figura para dirigir las estrategias del fútbol base. 

  • Quizá eso sea bueno. No hay muchos equipos que capten el talento como lo hace la Unión Deportiva. 

Sí. La diferencia es que allí todavía existe el fútbol de calle. Como dice Valerón: allí le das una patada a una piedra y te salen tres chavales que juegan de lujo. Luego la cabeza es otra cosa y pasa lo que pasa. Estar tanto tiempo en la calle puede significar que no vas a la escuela y entras en otro mundo. En el filial he entrenado a algún jugador que dices: “este es mejor que cualquiera de Primera División” y ahora pues no se donde debe estar. 

  • Si el equipo hubiera mantenido la media de puntos que llevaba contigo, se hubiera salvado. ¿No te queda esa espina clavada?

Llevo entrenando muchos años y veía que ese equipo se iba a ir para abajo. Luego, me sustituye Pako Ayestarán que hace 1 punto en ocho jornadas. Era un equipo muy difícil de llevar y había perdido muchos de los jugadores destacados de la era Setién. Y a él le tenían mucho más respeto que a mi, por las jerarquías que hay en el fútbol. Cuando veo a Quique en el Barça, me veo a mi en Las Palmas. Me sentía un poco así, no estaba muy cómodo. 

FUENTE: Manolo Márquez con el Ramón de Carranza que consiguió en pretemporada
  • Has estado allí. ¿Cómo es la Tercera División Canaria?

Cada comunidad tiene su estilo. Allí todos los equipos quieren jugar el balón desde atrás. Les cuesta mucho dar un balonazo arriba y pierden muchos balones. Si preparas un poco la presión, tienes mucho ganado. Son equipos combinativos. Puro fútbol canario. Pero hay carencias a nivel defensivo. Ellos no están hechos para defender, están hechos para jugar. A Dani Castellano, que era lateral izquierdo, le gusta hacer caños. Así son ellos, lo llevan dentro.

  • ¿En qué posición situarías la Tercera Canaria?

En la mitad baja. Aunque siempre hablamos de eso y luego llegan los playoff y tal vez Catalunya es la Comunidad que menos equipos sube. A nosotros nos pudo tocar el Olot de Calderé y no le tenía miedo, para nada. Nuestro equipo era muy bueno.   

  • Desde la distancia, ¿cómo ves la situación en la Unión Deportiva?

Bueno, es mi equipo. Cuando me fui de allí seguí queriendo que ganasen. Normalmente, aunque sea por orgullo no te gusta, pero en este caso si. Al equipo le veo con muchas posibilidades pero creo que deberían aprovechar más la cantera que tienen. El año que viene deberán darle más bola aún. Cuando bajaron de Primera yo hubiese apostado más por la cantera. 

  • ¿Cómo es tu relación con Miguel Ángel Ramírez?

Sólo puedo hablar bien de él. Me dio la oportunidad de entrenar en Primera División. Controla todo lo que pasa en el club.  

  • ¿Como te debes ‘vender’ a un jugador profesional para que compre tu discurso?

Debes tener tres cosas. Y por este orden, de menos a más importante. Uno: tener conocimientos. Como dice Sergio González: “Más o menos todos sabemos hacer coberturas y desdoblamientos”. Dos: lectura del juego durante los 90 minutos. En Primera División, con el tema mediático y la gente que hay en los campos, se complica bastante. Y tres: la gestión del vestuario. Es muy complicado esto. 

  • ¿Cuál es tu idea de fútbol, lo que tu buscas en un equipo?

Una de las cosas más importantes es la adaptabilidad. No es lo mismo entrenar en Las Palmas que en Croacia. Ni en Barcelona o en Tailandia. Sí que hay cosas que forman parte de mi ideología, pero es muy importante lo que te encuentras. 

A mí me gustan los equipos ordenados. En Barcelona siempre he tenido fama de amarrategui. En Las Palmas, en contrario, decían que era el continuador de Quique Setién, porque el filial jugaba muy bien al fútbol. He tenido equipos muy distintos. En Badalona se trataba de molestar lo menos posible, porque costaba entrenar pero competían fabulosamente. En el Prat, teníamos tres flechas arriba y jugábamos en 1-4-3-3 atrás y al contrataque. 

Me gusta mucho el orden y jugar con extremos abiertos y a pierna natural. Ahí igual me estoy quedando un poco anticuado (risas). me gusta que los laterales suban pero no que sean previsibles. Al final hoy en día están permanentemente arriba porque los extremos juegan a pierna cambiada y tienden a cerrarse hacia dentro. Cuantos más jugadores hay atacando, más fácil es defender

  • Después de Las Palmas te marchas a Croacia. 

Llegué allí en pleno Mundial, cuando ellos llegan a la final. Allí se paga muy poco y todos los jugadores buenos juegan fuera. La Liga sólo tiene 10 equipos. Es como si Euskadi tuviera una Liga y por un lado jugasen el Athletic y la Real Sociedad y por otro, el Portugalete y el Sestao. Mi equipo, el Istra, era el Portugalete, de la parte baja de la tabla. 

Allí me molestó mucho que me echasen. Mucho. Porque fue muy injusto. Hicimos un trabajo brutal con un equipo nuevo. después de ganar 1-2 fuera de casa, en la 7ª jornada me echan porque iba a llegar Curro Torres, que al final sólo entrenó al equipo cinco partidos.  

Éramos como los picapiedra. Yo, que era el entrenador, llevaba la ropa a la lavandería. No había campo para entrenar, un día entrenaban aquí, al otro allí… Era un sitio muy turístico y no había sitio para los futbolistas, vivían hasta cinco en un piso. Un equipo de Primera División. Y cuando me despiden me paso tres meses en Croacia para que me paguen todo lo que estipulaba el contrato. Por la noche no salía por miedo a que me mandasen a alguien a pegarme una paliza. 

FUENTE: Football Tripper / Estadio Aldo Drosina en la ciudad de Pula (Istra 1961)

Allí, también, va muy poca gente al fútbol. No es un público que aprete mucho. Los jugadores se van muy jóvenes fuera. Me tocó entrenar al hermano de Alen Halilovic, que lo tuve en Las Palmas. La Liga es muy desigual. Fuimos al campo del Rijeka, empatamos a tres y al día siguiente fuimos portada en los periódicos. Son profesionales pero se cobra muy poco. Ellos mismos me decían que prefieren quedar 8º y vender un jugador que quedar 5º. 

Estaba super bien, el país era brutal. Me encanta el carácter competitivo de su gente. Tienen talento y una mala leche positiva. Tengo un gran recuerdo y mantengo el contacto con el cuerpo técnico. 

  • ¿Cómo se vive el fútbol fuera de España?

Tal vez me tocó un equipo que sólo lleva 2.000 personas al campo, pero hay aficiones como la del Hadjuk Split, que mejor que te pille bien lejos. Son muy agresivos, igual que los ultras del Dinamo de Zagreb. Pero los equipos pequeños llevan muy poca gente al campo. No hay cultura de ir al fútbol, aunque sí son potencia en muchas disciplinas. Es parecido al caso de Uruguay. Se enseña diferente que aquí, desde pequeños a competir y a ganar, aunque luego son muy nobles. Algún día volveré a Croacia a entrenar.  

Y en Tailandia es otra cosa. Se acerca el balón al área y la gente grita. Pierdes 4-0 y no le importa a nadie. Hay mucha diferencia entre los extranjeros y los futbolistas de allí en cuanto a nivel y a mentalidad. Pero allí pagan muy bien. 

  • Última experiencia como entrenador. Tailandia. Explícanos esta locura.

Lo sabe muy poca gente. Solo sale en la Wikipedia (risas). Estuve en el Ratchaburi, aunque solo para la pretemporada: enero de 2019. Ellos cuentan las temporadas por años naturales y me tocó pasar el fin de año allí.

FUENTE: The Dragonian / Sesión de entrenamiento con el Ratchaburi

El presidente del equipo hacía la alineación, los cambios, la charla pre partido y bajaba de la zona presidencial para cambiar el sistema cuando no le gustaba lo que veía. De alguna forma, tuve mala suerte de ir a una zona del país donde no se habla prácticamente el inglés. El presi era el único que conocía el idioma y se encargaba de traducir mis mensajes a la plantilla. Claro, ves a saber lo que les podía llegar a decir…Y nada, cuando llevaba un solo mes, me reuní con él y me dijo que quería un entrenador para los entrenamientos, que lo demás lo hacía él. 

Para un retiro dorado, es un destino espectacular. Y se vive de 10. Pero para mis intenciones, no era momento para estar allí. Realmente me equivoqué. Eso sí, había buen equipo eh. Arriba jugaba Yannick Boli. Llegaron a la final de Copa, de hecho. Si hubiera podido trabajar a gusto, nos lo hubiéramos pasado bien. Además, la liga estaba bastante bien montada. Una lástima. Me sustituyó un ex jugador del Milán, Marco Simone. Pero este también se fue antes de acabar la temporada eh. 

  • ¿Cómo es el fútbol allí? ¿Se vive mucho?

Sí. Hay mucha gente detrás. Es un país con zonas muy ricas y otras muy muy pobres. Muchos no tienen nada, pero te lo dan todo. Van cinco en una moto. Están hechos de otra pasta. La vida es muy chula. Y la cultura muy distinta. Si no juegan, no se enfadan. Viven tranquilos. Realmente, los jugadores extranjeros marcan mucho la diferencia. David Rochela o Sergio Suárez están allí ahora. 

El campeonato está muy bien montado, pero los desplazamientos son muy largos. Eso sí, normalmente se viaja en avión y te llevas a los 23, aunque sea a la otra punta del país. Viajan todos y luego se hace la convocatoria. Lo que es un poco raro es la reglamentación para inscribir jugadores: 4 pueden ser de todo el mundo, 3 del sudeste asiático…Pero por lo demás, pocas quejas. 

  • ¿Prefieres el fútbol de barro o el fútbol profesional?

Yo me quedo con la etapa juvenil y filial. Es la que más me gusta porque es la etapa más cercana al profesionalismo y los entrenos son de mayor calidad. En el sentido en que el jugador quiere llegar y está muy cerca de hacerlo. Los entrenos son muy chulos y la actitud de los jugadores muy buena. La etapa de base me gusta mucho tambien pero creo que ya soy muy mayor para eso. Y en Primera lo bueno es que está allí el dinero. Muchas veces pienso que los entrenadores buenos deberían estar en la base.

  • ¿Qué es Manolo Márquez fuera del fútbol?

Soy un tío bastante nervioso. Con el mismo grupo de amigos que cuando tenía cuatro años. Me encanta viajar. Me gusta mucho todo el deporte y he intentado jugar a todo -béisbol, curling…-. Un tío con bastantes altibajos. Me llevo alegrías de dónde no me esperaba nada y chascos de dónde me esperaba mucho. En general, alguien normal que cuanto más mayor me hago, más pesado soy (risas). Ah, y llevo dos separaciones, creo que por el fútbol. Llegó un momento en el que era obsesivo para mí, ahora ya no. Me he perdido mucha parte de la infancia de mi hija. Porque si eres entrenador, tiene el  fútbol en la cabeza las 24 horas del día.

Trabajé en Don Balón del 1992 a 1999, como documentalista. Y luego he trabajado nueve años como funcionario en el CAC, del 2001 al 2010. Cuando lo dejo, fiché por el Badalona. Pedí una excedencia esos dos años y me fue bien, así que continué, aunque el puesto de trabajo no lo he perdido. Puedo volver, pero cuesta después de ‘ser un pájaro libre’. Ahora tengo que pensar qué haré la temporada que viene. 

  • ¿Tienes ofertas para la próxima temporada?

No. Sólo tuve la de un equipo de Chipre y no se formalizó.

Con mirada serena de quien sabe que la honestidad ha sido y es pilar fundamental en su trabajo y en su vida, Manolo Márquez se prepara para un futuro con más incertezas que claridad. Pese a la multitud de equipos dirigidos y a los años dedicados al fútbol, el entrenador catalán se siente motivado y dispuesto a asumir un nuevo proyecto dónde plasmar sus ideas. La tranquilidad y el poso de sus palabras, más propias de la docencia, nos dicen que aún, pese a haber vivido más de media vida encadenado al fútbol, queda Manolo Márquez para rato.


Entrevista y edición de Joel Gadea y Adrià León

#ManoloMárquez #FútbolModesto #FútbolProfesional

Categorías: Entrevistas

1 comentario

El Confesionario de Nacho Castro · 4 julio 2021 a las 21:14

[…] gusta mucho Manolo González, me identifico mucho con él. También con Manolo Márquez. Creo que ellos dos son los que más me […]

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