Con paso tranquilo pero decidido, Nacho se planta delante nuestro y nos saluda con una sonrisa. Hace tiempo que no lo vemos, pero su paso por Andorra le ha dejado un poso que va más allá del fútbol. Sigue con su vida y está tranquilo, pero lo que no sabemos, es que estamos a punto de pasarnos tres horas hablando y que nos parecerán diez minutos.

FUENTE: FC Andorra / Nacho Castro tras un partido en Prada de Moles

El tiempo de espera, detrás de la entrevista a uno de los mejores entrenadores del fútbol catalán, llega a su fin en la terraza de un bar en Barcelona. Nacho ha estado cerca de un año entrenando en un proyecto que quiere ser de élite y tiene ganas de contarnos muchas cosas, sobre el fútbol y sobre la vida, en una mañana soleada de primavera en la que apetece hablar de fútbol.

ACTUALIDAD

  • ¿Cómo estás?

Bien, tranquilo. Disfrutando con la familia y haciendo cosas a nivel laboral. En cuanto al fútbol, reciclándome. Haciendo algún curso de scouting y estudiando inglés, ahora que tengo un poco más de tiempo. 

  • ¿Esto del inglés es un mensaje subliminal?

No, pero es una carencia y hoy en día hay que estar formado. En nuestra época nos costaba mucho salir fuera y por suerte ha ido cambiando. Mi hija con 17 años se fue a estudiar a Canadá: habla inglés, francés… Hay que estar preparado porque te lo exigen. Si os soy sincero, en principio vuelvo a los banquillos esta temporada. Sería fuera de Catalunya, es lo único que os puedo decir.  

  • Saliste de Andorra a finales de enero. No llegaste ni a estar un año. 

No… Llegué en febrero de 2020 y sólo nos dio tiempo a jugar dos partidos, en el campo del Hércules y contra el Orihuela. Casi es un año pero estuvimos un tiempo de impás que fue de marzo hasta agosto parados. 

  • ¿Te esperabas la salida? Las cosas no os estaban yendo mal…

Nos estaban yendo bien. Estábamos en una situación excelente. A un punto del Nàstic, tres por encima del Barça B con un partido menos. Tuvimos dos parones por casos de Covid-19 pero creo que era el mejor momento del equipo. No es que te lo esperes, los resultados eran buenos y la dinámica positiva, pero ya llevábamos cierto tiempo en que había situaciones, en el día a día, que no eran las idóneas para trabajar. Nos fuimos a despedir y poco más. Teníamos un muy buen grupo humano que estaba en una buena dinámica.

FUENTE: Nacho Castro / El técnico asturiano dirigiendo un entrenamiento con el FC Andorra
  • ¿A qué te refieres?

En general. Desde la pretemporada, a la hora de confeccionar la plantilla, de tener poder de decisión… Al final soy una persona que me gusta tener la capacidad de decidir qué perfil o jugador necesitamos. Desde el momento de las negociaciones y las bajas, surgieron ciertas discrepancias, que por otra parte, es lo más normal en el mundo del fútbol. Estuvimos contentos con la plantilla que hicimos, con las altas y las bajas, pero no tuvimos ese poder de decisión en el día a día. Son sensaciones, es ser uno mismo. Es complicado de explicar. Por suerte, no tengo que tragar con ciertas situaciones. He sido siempre yo mismo, buscando el beneficio del club y del equipo. Si esto sienta mal a ciertas personas del entorno del club, creo que el problema no lo tengo yo. 

  • Piqué es la cabeza visible. ¿Delega bien?

Él no está en el día a día. Es un club que no tiene una estructura deportiva muy grande. Lleva muy poco tiempo en crecimiento. Pero no ha sido fácil convivir con ciertas situaciones que no nos han ayudado. Es un club que ha subido desde Primera Catalana. En 2ªB se están haciendo bien las cosas. Nosotros teníamos unas estadísticas, a nivel de puntuación, excelentes. Con las estadísticas que tuvieron después, hubieran estado en puestos de descenso. Con el trabajo que hicimos se ha conseguido el objetivo de luchar por subir al fútbol profesional. 

El director deportivo es amigo íntimo de la infancia de Gerard y él lo controla todo a nivel deportivo. Quizá ese es el problema para mí más grande que tiene el Andorra, la falta de profesionalidad, de conocimientos y de méritos de personas que ocupan puestos importantes sólo por afinidades personales.

  • ¿Qué diferencias has visto de tu Andorra al que vino después?

No los he seguido mucho. Me costaba ver los partidos al principio pero en los partidos que he podido ver, la idea es muy semejante a la mía.

  • ¿No pensaste que te cambiaban porque Sarabia y Piqué ya se conocían del Barça?

No lo sé. Lo que sí creo es que en el fútbol hay muchos intereses que, como entrenador, no puedes controlar. Es fútbol y dependes de los resultados. Ha habido más de 50 ceses este año, con el formato tan reducido. Lo que no puedo entender es que con unos resultados excelentes y en buena dinámica te echen. Ahí sí que hay más aspectos que existen y puedes notar en el día a día, en situaciones que no son fluidas. A Gerard le llega la información como le llega. Él, cuando hemos coincidido, ha sido una persona muy cercana, pero que duda cabe que será uno de los responsables de la decisión.

  • ¿Cómo era vuestro día a día en Andorra?

Bien, bien. Haces lo que te apasiona. No tienes que compaginar tu trabajo con el fútbol. Pudimos hacer lo que queríamos las 24 horas del día y nos llenó mucho. En lo que va de pandemia no hemos podido disfrutar de un país excelente y con unas condiciones de vida altísimas. Nuestra vida era llegar a entrenar, lo que dure el entrenamiento, por la tarde en el club o en nuestra casa -Narcís y yo vivíamos juntos- y haciendo lo que más nos gustaba. A nivel de ‘hobbies’ , jugábamos a padel o a tenis alguna vez, pero estábamos muy enfocados en el tema fútbol, a veces yo creo que, incluso, demasiado. Hay que saber desconectar también… hay más cosas en la vida. 

  • ¿Qué tal la primera experiencia con Narcís (Barrera) en tu staff técnico?

Bueno. Es mi amigo (risas). Lo entrené durante muchos años. Lo tuve en Peralada y el segundo año que estuve en Horta, él llevaba varias experiencias negativas, hicimos un esfuerzo muy grande, porque venía de muy lejos y se volvió a sentir futbolista en ese día a día conmigo. Es un chico con una capacidad de asimilar las cosas enorme y que le encanta el fútbol. Esta experiencia también ha sido muy enriquecedora para él. Si yo supiera que no estaba capacitado y no pudiera ayudarme, no me lo hubiera llevado aunque fuese mi amigo. Tiene un nivel y una manera de ver el fútbol que se asemeja mucho a la mía. Ha sido un complemento, junto al resto del cuerpo técnico.

  • ¿Esta pareja va a tener recorrido?

No me puedo poner en su cabeza. Es complicado por cómo está montado el fútbol. No es fácil llevarse tu cuerpo técnico a todos lados. Tienes que tener muchas cosas en cuenta, pero me gustaría seguir contando con él y con todos (Jordi, Matito…) pero se tiene que dar la posibilidad. 

FUENTE: Sport / Nacho Castro y Narcís Barrera al mando del FC Andorra de la 20/21
  • ¿Desde entonces, qué haces?

No puedo volver a entrenar hasta la próxima temporada. Estoy trabajando en Mallorca de lunes a viernes. Luego, los viernes por la tarde vengo a Barcelona y paso el fin de semana con mi familia. 

Por suerte, me he podido formar a nivel académico para no depender exclusivamente del fútbol. 

  • ¿Te ha llamado algún equipo de cara a la 21/22?   

Sí. Pero no sé lo que voy a hacer. Es pronto. También me gustaría tener la experiencia de entrenar fuera. Allí se valora más al entrenador de aquí pero tampoco es fácil. Las oportunidades dependen de situaciones que uno no puede controlar. Hay muchos intereses, mucho amiguismo pero ojalá salga algo interesante para volver a hacer lo que me apasiona. Aunque tampoco es algo que me quite el sueño. Lo que llegue, llegará, lo estudiaré y tomaré una decisión. 

  • ¿Las propuestas que te han llegado son de 2ªB?

Nunca he mirado las categorías. Sí que hay de 2ªB, también de 3ª. No es algo que me preocupe. Me fui a Andorra porque era un proyecto que me permitía dejar el trabajo después de 10 años y era algo estable. No me iré a la aventura para dejar algo estable. 

No me arrepiento de la decisión que tomé. Estoy orgulloso de haberla tomado. Encima, nos ha ido bien a nivel deportivo. No pudimos terminar el proyecto cuando estábamos a un paso del fútbol profesional, pero igual llega otra en cualquier momento. 

El año pasado, cuando decidimos quedarnos en Horta después de la excelente temporada, tuve opción de irme a otros equipos pero creí que quedarme era lo mejor. Y cuando menos lo esperábamos, llegó la opción del Andorra. Así que nunca se sabe. 

  • Te gustaría entrenar fuera. ¿En qué sitio?

Me da igual. Me encantaría Inglaterra, por cómo se vive el fútbol allí, por la pasión y la afición. Pero, para eso, hay que formarse, sobre todo a nivel de idiomas. Tienes el ejemplo de Guardiola. Para mí es un genio en todos los sentidos. No sólo por cómo ve el fútbol, sino por todo lo demás. Es un tío que llega a Alemania y habla alemán perfectamente. Luego a Inglaterra y lo mismo con el inglés. 

Las relaciones interpersonales son fundamentales. Que el jugador te conozca, que sepas qué sensaciones tiene… La mayoría de los casos en los que no se ha dado esta fluidez es por eso, porque dependes de lo que traduzca un traductor y de cómo llega esa información al futbolista. No es lo mismo tu manera de expresarte que la de un traductor. A nivel futbolístico y psicológico.

  • Y, luego, a parte, está el caso de Bielsa.

Sí. estaba pensando en eso. Me parece muy curioso. No entiendo este tipo de situaciones. Un entrenador que vive en un pais donde solo se habla un idioma tiene 24h al día libres y que gana un dineral, tiene el tiempo suficiente para aprender el idioma de donde van. 

Me sorprende, pero a medida que cumples años, estudiar cuesta más. Yo, si me matriculo en una carrera ahora, no tendré las mismas facilidades que mi hija. 

  • ¿Qué ha pasado este año en Horta?

Estoy muy decepcionado. Es un club humilde, de barrio, con personas como Paco (presidente) y su junta, que son personas extraordinarias. Me duele muchísimo. Pero así es el fútbol. Y, encima, todos los palos se los lleva un presidente que es honesto, buena persona y que confía en la palabra de la gente. Han destrozado un club muy familiar que jugará en 1aCat. Pero lo triste es lo que se ha hecho, como se ha hecho y quien lo ha hecho. Son personas que, luego, igual tienen el premio de vivir del fútbol sin ningún tipo de complicaciones después de cargarse un club. 

  • ¿Engañaron a Paco?

Es que Paco es una persona de palabra. A mí me lo ha demostrado. Hablamos de gente sencilla, humilde, familiar… El club ha llegado tan alto gracias, en parte, a ellos. Son gente con la que da gusto trabajar. Yo sí que creo que, al final, cuando te prometen una inversión con un presupuesto tan alto, debe dejarlo reflejado porque luego puede suceder lo que sucede.  Lo que hace el ‘presi’ es confiar en las personas, como tendría que ser. Pero en esta sociedad, lo que ha pasado, pasa en muchos otros ámbitos y eso me entristece, porque sé que Paco y su junta lo están pasando mal. 

  • ¿Te ha parecido justo el reparto de los grupos en 2ªB este año?

Hablábamos de a ver si nos cambiaban al grupo de La Rioja y Aragón. El grupo catalán es el más fuerte de todos y se ha demostrado a nivel clasificatorio. Luego te tocaba jugar con el grupo de Valencia y Alicante. No se debe hacer por proximidad geográfico, debe ser por nivel. Debería ser más justo y que no hubiera una diferencia tan grande.

TRAYECTORIA

  • Empiezas de muy joven en el Avilés.

Sí. Debuto con 18 años y esa temporada subimos a Segunda y ahí me ficha el Barça. 

FUENTE: Fútbol Asturiano / Imagen de los inicios de su carrera, con el Avilés
  • ¿Coincides con la ‘Quinta del Mini’?

El segundo año.Yo estoy del 92 al 95 y coincido con Iván De la Peña, Celades, Roger, Toni Velamazán

Es una hornada que viene del Juvenil. Teníamos un equipazo. En Segunda, ese Barça B quedaba entre los siete primeros y, además, muchas veces llegó a ir entre los tres primeros. Era una plantilla con mucho nivel. 

  • ¿Cómo fue el cambio?

Me costó. Por eso intento ayudar a los chavales que llegan. Por suerte, la vida ha evolucionado. Hace 20-25 años todo era mucho más cerrado y el móvil no existía. Las cartas de tu novia te llegaban en papel. Y nuestros padres vienen de una dictadura y todo era más cerrado. 

Yo venía de un pueblo y te encuentras en una ciudad grande y en un club enorme. Cuesta el hecho de no tener esa madurez y eso hizo que algunos jugadores me pasaran por encima.  Por tener más valentía, más personalidad… Es así, no es algo de lo que me arrepienta. Eres como te educan en casa y el entorno, a veces, no te ayuda a nivel de soltarte. A mí me costó y no lo encontré hasta los 26-27 años, cuando ya tuve una estabilidad a nivel familiar. 

Mis mejores años fueron en Zamora o en Lanzarote, con Mendilibar. Ahí ya tenía 31-32 años y fue cuando mejor estuve a nivel mental. Esto, luego te sirve, como entrenador, para ayudar a los chavales jóvenes a enfocarse en lo importante. Esa época en Barcelona me ha ayudado mucho.

FUENTE: Trayectorias de fútbol / Nacho Castro, tercero por abajo a la izquierda (93/94)
  • Tú llegas al Barça justo cuando gana la Copa de Europa, con la idea de Cruyff en pleno apogeo. ¿Viste cerca, en algún momento, la posibilidad de promocionar al primer equipo?

No. Sinceramente. Y eso que debuté en la Copa Catalunya, jugué tres partidos. Creo que tenía capacidad para llegar, pero tampoco he tenido suerte con las lesiones, sobre todo, a posteriori. A nivel futbolístico creo que sí tenía las capacidades pero a nivel de madurez no estaba preparado. 

  • Alguna con Cruyff debes tener. 

Sí. Era un genio. Recuerdo un partido amistoso, mi primero con el primer equipo. Era una mezcla entre los que no jugaban mucho (Salinas, Juan Carlos…) y del Barça B. Fuimos a Sabadell y, durante el partido, me dio una instrucción, que me tomé al pie de la letra: hice el desmarque que me pedía para quedarme sólo y dársela a Salinas, que estaba en boca de gol. Veía el fútbol de manera diferente al resto. 

En ese momento jugaba por banda y, los extremos, en ese momento, sólo se desmarcaban de manera vertical, no de forma circular para ir hacia portería. Él, esa situación, te la pedía. Son entrenadores de los que aprendes a entender el juego. Era un avanzado de la época, sobre todo, a nivel ofensivo y al trabajar en distintas alturas. Ha marcado una evolución en los entrenadores, en los que el ejemplo es Pep Guardiola

  • Después del Barça B te vas al Fabril. 

Venía de fallar Djukic el penalti cuando yo llegué. Me voy al Dépor a 2ªB, acababa de subir de 3ª. Tenía ofertas de 2ª pero nunca miré el dinero en esa época. Cobrábamos cantidades irrisorias. Llámame romántico, pero tenía la ilusión de llegar al primer equipo, aunque, a posteriori, viera que no estaba preparado.

Me habían prometido entrenar con el primer equipo y jugar con el filial. En ese Dépor estaban Bebeto, Mauro Silva y, además, era un auténtico equipazo.   

El hecho de entrenar con ellos podía ayudarme a crecer. Tengo el ejemplo de Mauro Silva, que venía de ganar el Mundial con Brasil y tuvo una lesión de rodilla. Jugó muchas veces con nosotros para recuperarse de su lesión de rodilla. 

Tuve mala suerte porque en mi mejor momento, me rompo el peroné de la pierna izquierda  en un entrenamiento. En esos momento que estás cerca de dar el salto, la lesión no me benefició. 

  • Y vuelves al Avilés. ¿Cómo es el club?

Por suerte lo han cogido una gente que está haciendo mejor las cosas. Es un club que debería estar en 2ªB (ahora, por fin, ya lo está), luchando por subir a 2ª. Tiene una afición de un pueblo de 110.000 habitantes y es el tercer equipo de Asturias. Nosotros, cuando subimos a 2ª, veníamos de una hornada de juveniles que quedamos campeones por encima de Sporting y Oviedo. 

Había una selección asturiana de juveniles muy potente: estaba Luis Enrique, Abelardo… Logramos competir con esos equipos. Al final, en 2ªB metíamos a 6.000-7.000 personas. Es un club con una afición enorme pero que las decisiones deportivas casi les llevan a jugar en Preferente. Por suerte, este año, ha ido mejor. 

Yo decido volver a Avilés por volver a disfrutar del fútbol y terminar mis estudios. Venía de Barça B y Dépor, de una mala experiencia con las lesiones. Quise centrarme en los estudios y en seguir jugando, pero sin plantearme nada más. 

FUENTE: Nacho Castro / Foto de equipo durante su etapa en el Zamora CF
  • Luego empiezas un periplo por 2ªB. Murcia, Jaén…

Sí (risas). Sobre todo por mi mujer. Decido irme a Asturias y me comenta que me voy a arrepentir. Me apasionaba jugar y me lo podía compaginar viviendo en otros sitios. Al final, el jugador se vuelve muy cómodo. El que diga que no se puede compaginar, miente. 

Decidimos dar ese paso, con la suerte que he tenido de tener una compañera de viaje genial. Mi hija con 6 años había vivido en 7 ciudades. Los niños, con una edad temprana, ya empiezan a asimilar. Eso le ha servido para luego irse un mes a Nueva York o un año a Canadá. Eso es una oportunidad que yo no tuve. Y el hecho de haber vivido esto te permite conocer muchas culturas.

Cuando decidí dejar el fútbol, decidimos venir aquí a Catalunya porque creímos que era el mejor sitio para vivir y para educar a nuestra hija. Además, la familia de mi mujer es de Girona. 

FUENTE: Nacho Castro / Abajo a la izquierda, el asturiano con la camiseta del Lanzarote
  • Hacia el final de tu carrera, pasas por Canarias. Lanzarote y Fuerteventura. 

Sí. En Lanzarote me llamó Mendilibar y me voy. Venía de dos años muy buenos en Zamora y él ya había insistido en ficharme. El hecho de que me llamase personalmente me hizo decidirme. Me llamaba la atención, también, irme a las islas y conocer una cultura nueva. Fue una de las mejores decisiones que he tomado. Hicimos unas temporadas con ‘Mendi’ espectaculares. Ese año quedamos primeros en el Grupo IV de 2ªB y disfruté mucho con el grupo. Había un vestuario excelente y un entrenador excepcional. Recuerdo ganar 4-0 al Sevilla Atlético de Sergio Ramos, Jesús Navas y Antonio Puerta, que en paz descanse. Jugar contra el Sevilla en octavos en la Copa del Rey… Fue un año espectacular. Después de muchos años, fue un entrenador que me hizo volver a disfrutar del fútbol y que me hizo pensar y entender muchas cosas que sucedían. 

  • Bebes de muchas fuentes y muy distintas: Cruyff, Mendilibar… 

Vas cogiendo las cosas buenas de todos. No sólo a nivel futbolístico, sino a nivel de gestión, de trato con las personas… Creo que Mendilibar en eso es excelente. Te saca el 200%, pero luego es justo y equitativo a la hora de tomar decisiones. Como persona me ayudó muchísimo. También Quique Costas, que me ayudó mucho cuando vine aquí por el cambio tan grande que era. Él se preocupaba mucho por nosotros, en el día a día. 

Disfruté mucho, a nivel metodológico, con lo que vi en el Barça. Son los momentos en los que más he disfrutado. Venía de pretemporadas, de más joven, en las que todo era subir cuestas, correr, llevar carga… Y esto era un concepto totalmente diferente. 

Por suerte, el fútbol evoluciona mucho y los entrenadores tenemos que reciclarnos más. He intentado coger de todos. He tenido entrenadores muy buenos y, he tenido la suerte, de ser muchas veces capitán y eso me ha ayudado a tener otro trato con ellos. No he tenido muchos cambios de entrenadores en los equipos donde he estado, siempre ha habido una continuidad. A nivel de método, he tenido muy buenos entrenadores que, quizá, por la época en la que era, no les hemos sacado el máximo rendimiento como jugadores. Quizá porque eran entrenadores con una capacidad de hacerte entender el juego muy grande y, el jugador, era muy individualista. Muchas veces era ese tipo de entrenador que te da demasiada información, y no estaba muy bien visto.

FUENTE: Nacho Castro / Abajo a la derecha, el asturiano posa junto a su hija con el Logroñés
  • Luego llegas al Eldense. 

Fue mi primer año en 3ª. Desde los 16-17 estuve entre 2ª y 2ªB. Tenía 36-37 años y fui porque era un proyecto  para intentar subir a 2ªB. No jugamos Playoff porque en la última jornada perdimos contra el Onda -filial del Villarreal-, pese a que nos valía el empate. Ahí es cuando decido dejarlo. Tenía un cansancio muy grande y, en esa época, el mundo del fútbol comenzó a sufrir los efectos de la crisis de la construcción. Pasamos 4-5 meses sin cobrar. Es cierto que se ganaban cantidades muy altas en 3ª, nada que ver con ahora. 

Ya me venía formando a nivel de estudios, compaginando el trabajo con los estudios y decidimos venir a Catalunya. No me retiro allí, lo hago en el Guíxols, dónde compagino trabajo con fútbol. También entrenaba, a nivel formativo, en el mismo club. Dándole vueltas, ahí empiezo a formarme para ser entrenador, aunque ya tenía las titulaciones. 

  • Luego, con el Eldense en 2ªB también hubo problemas…

Sí. Elda tiene mucha afición al fútbol.  Era un estadio de 3.000-4.000 personas en 3ª. Había una apuesta importante, pero hace poco también tuvieron problemas e hicieron un campo nuevo. Al final, las malas inversiones o los proyectos económicos que se prometen y no se cumplen, además del tema de las apuestas, que tanto daño han hecho al fútbol amateur. Deberían estar totalmente prohibidas, porque es un caramelo que provoca situaciones que son difíciles de controlar. Cuando juegas en categorías bajas, en las que no puedes vivir con tu salario del fútbol, es fácil que la gente pueda cometer un desliz porque es un dinero fácil. Pero es un negocio. Dónde está el dinero está el poder y es complicado controlarlo.

  • Después de Elda, te vas a Catalunya. Desde Guíxols, ya no paras de entrenar. 

No. Sólo paré seis meses, cuando mi hija se fue a Canadá. Yo vivía en Sant Feliu de Guíxols. Cuando me retiré, el ‘presi’ del Guíxols me ofreció entrenar al primer equipo en 1aCat y, de ahí, me fui a Peralada, donde estuve 4 años. Subimos a 3ª después de 20 años. Es un club muy familiar, como el Horta. El problema es que yo vivía en Sant Feliu y mi trabajo estaba en Barcelona y de aquí me iba a Peralada, para luego ir a Sant Feliu. Iba a Girona en coche y, de allí, con 4-5 jugadores, me iba a Peralada. Salía a las 6-7 de la mañana de casa y no volvía hasta la 1 de la mañana. Muchas mañanas mi hija estaba dormida cuando me iba y cuando volvía ya se había ido a dormir. 

FUENTE: CF Peralada / Plantilla del equipo del ascenso a Tercera con Nacho Castro (13/14)

A parte de eso, había que preparar los entrenamientos, los cortes, los viajes en coche… De allí, me llamó el filial del Girona para entrenar y, luego, al siguiente año, me fui al Farners, que estaba en 1aCat: la primera vuelta con pocos recursos llegamos a ir terceros y hablé con el club, porque mi hija se iba becada a Canadá a los seis meses y quería estar con ella. Ahí decido dejarlo y disfrutar de mi familia. 

Cuando se fue, en agosto, me llamó el Horta. El primer año, seguía viviendo en Sant Feliu y hacía el mismo trayecto, pero al segundo me vine a vivir aquí. 

Han sido muchos kilómetros durante muchos años. 

  • ¿Vives aquí?

Sí, aquí cerquita. Desde que empecé en Horta, prácticamente. Ya sabíamos que cuando Carlota -su hija- volvía de Canadá tendría que empezar el último año de bachiller y empezaría la universidad aquí. Y para mí también era inhumano. Entrenábamos a las 21.30h de la noche y, después, tenía que volver a Sant Feliu y llevar a Adri Lledó a Mollet. 

FUENTE: Trayectorias de fútbol / Presentación de Nacho Castro en el Feliu i Codina (17/18)

Era un desgaste muy grande. Y no tenía 30 años, venía de una jornada laboral importante. Por eso os hablo del desgaste y, a diferencia de lo que supone estar en Andorra, desde las 8 de la mañana pensando sólo en fútbol y pudiendo descansar.                          

  • Aquello que haces en Horta es un equipo de autor. ¿Crees que es el equipo que has dirigido que mejor te ha salido?

Creo en la estabilidad y en los procesos. Me pasó también con el Peralada. Tras tres temporadas seguidas, conseguimos algo histórico como es subir a Tercera División. Luego, gracias a eso, obtuvieron el convenio con el Girona y llegaron incluso a 2ªB. 

Es como todo. El primer año en Horta, por ejemplo, ya somos finalistas de la Copa Catalunya absoluta. Después de eliminar a Badalona, Llagostera y Sabadell, recuerdo que ese año todo el mundo decía que nos iba a costar porque se nos iban hombres importantes. Todo es cambiante.

Luego también son esenciales los contactos y la experiencia…ya conocía a Guillem y a Nahuel. Este segundo venía del Palamós de cobrar 300€ al mes, que es lo que le costaban cuatro depósitos mensuales de gasolina para venir a Barcelona. Pero eh, ahora está en el fútbol profesional. Guillem igual, el primer año cobraba cero euros y dormía en casa de su abuela…y ahora en el Real Madrid Castilla.

Vas haciendo tu equipo a tu manera. Yo sigo mucho el mercado de Primera Catalana, Segunda Catalana y Juveniles. A ‘Casti’ lo firmo cuando desciende de 1Cat con el Masnou, por ejemplo. Teníamos un presupuesto de 60.000€. No había más. Jugar bien al fútbol, tener una idea clara, gente joven con hambre por querer ser futbolista y un vestuario de un nivel humano excelente. Aquel Horta fue una familia. El primer año éramos un equipo que jugábamos muy bien a fútbol pero no teníamos verticalidad ni grandes registros, pero el segundo, con cuatro matices, lo acabamos de clavar. Domi, Jordan, cedido del Espanyol, recuperamos a Vives, Narcís viene a jugar de delantero, algo que no había hecho nunca. Moldear el equipo a lo que quieres y saber interpretar lo que vas viendo, no tiene otro secreto. Tampoco es fácil acertar, hay que tener un poco de suerte. 

FUENTE: Nacho Castro / Castro celebrando un gol con la UA Horta

Duele ver lo que sucede ahora en el Horta, con sueldos excedidos para lo que es la categoría y el desenlace que han tenido. No creo que el dinero sea algo importante. 

Un entrenador no puede estar más de tres años en un sitio, porque al final se adquieren muchos vicios. La toma de decisiones entre el entrenador y el jugador es complicada. Creas vínculos con los futbolistas y muchas veces no son fáciles de mantener. Yo creo en el concepto de amistad entre un míster y un jugador pero el respeto se tiene que mantener. 

  • Se ha enriquecido mucho el grupo V de Tercera División, sobre todo desde la 18/19, cuando lográis el Playoff. 

Todo influyó. Nosotros, primero de todo, teníamos a Kolderiu, que claro, te mueve a la gente él solo. Kolde aquí cobraba 50€ por portería a cero, es así. Es un chico que tuvo un protagonismo importante a nivel deportivo y que además es muy bueno. Nuestros partidos tenían un seguimiento enorme. El hecho de que un equipo de barrio que no es uno de los favoritos para estar arriba, se meta en Playoff y además tenga un seguimiento mediático por redes sociales, no solo por lo deportivo, sino por el aprecio a Kolderiu, con casi un millón de seguidores en redes. íbamos a jugar fuera y parecía que estábamos en casa. El tema de los Youtubers está al alza y a veces pasan cosas como esta.

A nivel de otros clubes, sí, fue una pasada. Hay un Hospi, hay un Prat, hay un Llagostera, hay Sant Andreu, Europa y Terrassa que ni siquiera consiguen billete para los playoff. El Vilafranca, nosotros…fue un año increíble. 

Y además está el tema de los derbis, que siendo de Barcelona, es un no parar. Con la UESA se creó una rivalidad muy grande, pero también la teníamos con el Sants. Notaba mucha tensión con ellos, pero claro, ni mi cuerpo técnico ni mi plantilla, prácticamente, vivió el ascenso que dio pie a la rivalidad con los chicos de L’Energia. Yo tengo buena relación con el Sants, incluso trabajo con un familiar de su ex presidenta, Montserrat Dot. Me llevo muy bien con Tito Lossio también, pero bueno, siempre está bien esa competitividad y respeto entre aficiones locales. 

  • Partido de vuelta en el Feliu i Codina ante el Moralo CP. Primera ronda de Playoff. ¿Qué pasa?

Yo tenía muy claro que no íbamos a subir. En pretemporada, cuando se marcharon varios hombres importantes, yo dije que íbamos a jugar la promoción con la plantilla que estábamos formando. Todos queríamos dar ese paso que nos permitiese dar un salto para llegar a vivir del fútbol, cada uno desde su función. 

El hecho de haber conseguido la gesta de los Playoff tras el desgaste inmenso de la segunda vuelta, nos dejaba con pocas fuerzas para alargar aún más la temporada. Hicimos 45 puntos en la segunda vuelta, que es una barbaridad. Si llega a durar un poco más, podríamos haber quedado segundos, que da acceso a Copa del Rey. Pero no tuvimos margen de error, porque el Sant Andreu lo ganaba todo y eso nos machacó. Nuestro objetivo era jugar la promoción y lo celebramos como un ascenso. A Navalmoral fuimos a jugar sin presión, a disfrutar y a competir como nosotros sabíamos. Era un equipo feliz. Yo intenté mentalizarlos de que había que centrarse un par de semanas más, pero ya no estaban para muchos más trotes (risas). Pero allí me di cuenta de que no cambiamos el chip. No teníamos campo para entrenar allí, hacía mucho calor, fuimos en AVE a Extremadura…y luego allí fallamos el penal y Nahuel chuta al palo. Ellos eran un equipo muy competitivo que trabajaba muy bien en defensa y con un gran entrenador. 

En la vuelta, en el Feliu y Codina, hicimos muy buena primera parte. Los sometimos, pero nos meten un gol de cabeza a la salida de un córner. Tenemos cinco faltas frontales, pero no hubo suerte. Igual tuvimos un 80% de posesión ante un 5-4-1, pero claro, nosotros fuimos a verlas venir y ellos venían muy trabajados, con mucha experiencia en situaciones parecidas de Playoff. Una segunda eliminatoria nos hubiera matado. El premio era jugarlo y yo tampoco intenté apretar más después de tanto esfuerzo.

FUENTE: Propia / El Feliu y Codina a rebosar en la vuelta de Playoff ante el Moralo (18/19)
  • No se te quedó la espinita de ver cómo el Prat, que entró como cuarto, ¿tuvo que jugar tres rondas de playoff muy difíciles pero consiguió el ascenso?

Su objetivo era ese y estaban mentalizados, nosotros no. Su nivel de exigencia fue el correcto y adecuado para afrontar una promoción que querían ganar. Y sí, lo hicieron ante equipos muy complicados. Portugalete, Ceuta y Tamaraceite. Tres campeones de grupo. Fue una machada. Al más puro estilo de Pedro Dólera, equipo competitivo al máximo, mira esta temporada. Con pocos recursos, de los pocos que entrenan por las tardes y ahí se han quedado. Dando la sorpresa para quedarse en la 2ª RFEF. Tiene mucho mérito lo que lleva haciendo el Prat desde hace varias temporadas.

  • Cuando se celebra la aventura y acabas esa mágica 18/19 de la mejor forma, ¿no se te pasa por la cabeza que es el fin de tu etapa en la UA Horta?

No, lo hablo muchas veces. Es cierto que tuve ofertas de clubes más potentes, pero yo necesitaba una estabilidad laboral y personal que me permitiera pasar a vivir del fútbol. Yo tuve la oportunidad de irme fuera en ese momento, pero me quedé en Horta. Durante esos meses me llegaron más ofertas, a parte de la del Andorra, y al final decidí dar el paso. Vi dar el salto a muchos chicos que yo había llevado en Horta y eso me hacía muy feliz. El momento de la despedida siempre es duro, pero la sensación al final es de llorar de felicidad. Esos recuerdos y esos vínculos quedan para el resto de nuestras vidas. Es precioso ver debutar a uno de nosotros en algún lugar y que todos hagan difusión de ello en redes. Éramos y seguiremos siendo una familia. 

  • ¿Estuviste cerca de fichar por el Espanyol B aquel verano?

Estás en el mundo del fútbol, la gente habla mucho y las cosas se tergiversan siempre. Yo lo dije y el tiempo me dio la razón, nadie del Espanyol habló personalmente conmigo. Me molestó que dos meses antes de acabar la temporada la gente diese por hecho que yo tenía algo cerrado con el filial perico. Yo, además, dependía del Horta. Yo al Espanyol y a Fran Navarro les tengo que estar siempre agradecido por todos los jugadores que nos han cedido estando en Horta, pero no ha habido nunca nada más allá de esa buena relación entre ambos clubes. Sí es cierto que, antes de irme a Andorra, -sobre enero- me llega una oferta para integrarme en el organigrama del Espanyol, haciendo del Horta un equipo filial en una especie de Espanyol ‘C’.

Al final, sales de una clase magistral con la sensación de tener que ordenar la colección de recuerdos y enseñanzas que te han brindado. Ese es el aura que desprende Nacho Castro, que sin alzar la voz ni mirarte altivamente, te da sus claves y te cuenta sus experiencias. Tiene hambre de seguir dándole al fútbol más tardes para el recuerdo, porque el fútbol no debe nada a nadie, pero si le tiene guardado algo bueno a alguien, es a Nacho Castro


Entrevista y edición de Adrià León y Joel Gadea.

#NachoCastro #FutbolCatalà 

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jerónimo · 5 julio 2021 a las 12:17

en esta entrevista esta todo dicho y echo. Nacho es una persona Fiel,honesta,familiar, pero necesita el futbol para dar todo lo bueno que tiene dentro de ese pedazo de corazón.
Yo se lo mucho que sufrió con el tema Andorra. Y no puedo hablar mas pero solo puedo decir que Pique es un impresentable.
Por la parte que me toca dar las gracias a Nacho por dejarme disfrutar de su amistad.

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