El Confesionario de Nacho Castro

Llevamos más de media hora con la grabadora echando humo y Nacho nos comenta que si nos hemos sentado en una terraza es por algo: “Yo quiero un café con leche”. “Que sean dos”, “tres”, respondemos. Él mismo se acerca a pedirlos, ¿por qué no? Su mayor objetivo nunca ha cambiado; ser el de siempre para ser feliz. Familia, amigos, trabajo y humildad. La victoria siempre se cocina mejor a fuego lento y con café caliente.